RECORDANDO AL CHIDO...

            Y UN GUACARROCK PA´ÉL

                            pOr: dArK  mIkTlAn

Cuando era niño, muchos de mis amiguitos alucinaban con las películas del “Hombre con la mascara plateada”, Un señor que combatía contra aquellos seres monstruosos, con quienes los adultos pretendían asustarnos por portarnos mal. Por extraño que mis palabras resulten, mientras todo mundo se emocionaba con los triunfos del héroe, yo siempre esperaba que el SANTO, el ídolo perdiera. Ante los seres de otro planeta, ante los luchadores que le ponían enfrente. Cuando conocí a BLUE DEMON y supe que era compañero de este en algunas películas, pensé que el SANTO no era tan importante como todo mundo decía y no me inspiraba como un ejemplo a seguir, ni siquiera conocer más del mundo de la lucha libre. 

En algunos juegos, no faltó el compañerito de escuela que juraba que había conocido al SANTO, e inclusive era su mejor pupilo, su gran mentira era que el santo lo había adoptado y él sería “El hijo del Santo” cuando este muriera, porque este Señor, ¡No tenía familia!. Mientras todos se encontraban entusiasmados escuchando las tonterías que este canijo decía, yo me emocionaba más, escuchando al Three souls in my mind, a Javier Batíz, Dugs-Dugs, Peace and love, Jaime López  The Who, Led Zepellin, Dep Purple, Judas Priest y ya más actual, para aquellos años, Kiss. 

Está última banda, me atrajo más por su concepto y más cuando en el cine y uno que otro comic los manejaron como Súper Héroes, fue cuando pensé nuevamente en el Santo y en que estos sí le ganarían al Famoso plateado. Cosa que jamás sucedería... 

Jamás asistí a una lucha de él, ni en  su retiro, jamás –en esos años- se lo pedí a mi padre y de él nunca conocí afición por este deporte. Por televisión supe lo de su muerte, cuando la última vez que lo había visto había sido en el programa “Contrapunto”, y descubrió su rostro. No sé  por qué, pero sentí un nudo en la garganta y comprendí que un ídolo había muerto. No sabía a que magnitud la gente estimaba al “Profe”, pero de algo estaba seguro, era una lamentable perdida.

Como al año de su muerte,, conseguí un disco que llevaba por titulo: “La venganza del hijo del guacarrok” en el que se dio a conocer la Legendaria rolita que en el coro decía: “Era de nogal, era de nogal, El Santo... Era un gran Campeón, era un gran campeón, por eso luchaba tanto...” Entonces, realmente me di a la tarea de conocer más sobre está leyenda, sus logros, su carisma y todo lo referente a este icono de nuestra cultura popular. Comprendí que era uno de los nuestros, alguien que no necesitaba de súper poderes para ganarle a los malos, con sus puños y su escuela de lucha libre podía impedir incluso el fin del mundo y que ni siquiera, aquel grupito de rock, le podía toser de frente a “NUESTRO SANTO”, a pesar de ser una gran banda. 

Y hasta hoy, no dejo de sorprenderme de todo lo que a veinte años de ausencia, El Santo sigue logrando y los sentimientos que logra mover al mencionar su nombre en todos aquellos que le conocieron, lo extrañan, lo atesoran y le rinden tributo. Le mantienen en vida dentro de sus corazones. 

Mi afición por la lucha libre, se dio más por otros personajes sobresalientes del arte del pancracio. Que por el “Profe”, pero en verdad que hoy he aprendido a guardarle un gran respeto a, pesar de que en el pasado opinaba lo contrario. 

Pero ni hablar, decir “Santo” es decir lucha libre, antes de empresas, de lo clásico o de lo actual, de lo extremo y lo técnico, de la farsa o lo real, sin el Santo, el sabor de todo esto sería insípido y sería olvidado, no hay ahora alguien que sea tan original como lo fue el y por él, es más que sabido que se carece de un ídolo en la actualidad, alguien en quien creer con el mismo fervor que aun se creé en: “Santo, el eterno enmascarado de plata”.

Es por eso que hoy no me quise callar mi admiración y respeto que siento por está gran leyenda y relatarles acerca de como entendí y comprendí lo importante que Don Rodolfo y el Santo son para todos los mexicanos un ícono de nuestra cultura, además de que en alguna ocasión, siendo más chavo, propuse que en alguna función,  en homenaje al “Señor de la Mascara de Plata. Independientemente de quien estuviera  programado,  el que en su lucha, haya tenido el mejor desempeño durante toda la función, (Luchador o Luchadora) obtuviera una capa plateada, similar a las que “El héroe de carne y hueso portaba” además de una placa con la siguiente “Rolita” transcrita:


 “El Guacarrock Del Santo”

(Arau; Vega Gil; Barrios)

“Hay hombres que luchan un día y son buenos

Hay hombres que luchan un año y son mejores

Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos

Pero los hay quienes luchan todos  los domingos, esos son los chidos...

SANTO, EL ENMASCARADO DE PLATA”
 

Nació en mero Tulancingo un 23 de septiembre

Nació de muy buena mata con el Santo por nombre, enmascarado de plata

Héroe de carne y hueso, defensor de los buenos

Que a las mujeres Vampiro, hombres lobo y enanos

El solito hizo menos...

Era de nogal, era de nogal el Santo

Era un gran campeón, era un gran campeón

Por eso luchaba tanto... 

Desenmascaró a Black Shadow y también al Espectro

Con patadas voladoras y llaves de a caballo les dejo un nuevo aspecto

Bat Man y Súperman, Súper héroes de historieta;

Nunca subieron al ring, le sacatearon al parche

El Santo si era la neta... 

Era de nogal, era de nogal el Santo

Era un gran campeón, era un gran campeón

Por eso luchaba tanto... 

Santo, Santo

Santo, Santo mío 

El Santo quemó sus naves lo digo sin recelo

Porque ha bajado San Pedro Pa’ aplicarle sus llaves

Y se nos fue el Santo al cielo

Y se nos fue el Santo al cielo

Campeón, Campeón.