Esta semana, analizaremos una enfermedad mental (Luchisticamente hablando) que llega cuando una persona, no es reconocido (famoso) al inicio de su carrera, pero que le llega la fama, mucha de las veces, ¡Sin Merecerla! Y su intelecto no es capaz de asimilarlo y/o razonarlo, despegando los pies del suelo. Los síntomas comienzan: alejando de su personalidad: La humildad, La educación y ubicación de la realidad de las cosas, formandose el mismo, lagunas mentales… ¡Qué digo lagunas! ¡Oceanos! Y no recuerdan de donde brotaron a la fama y a quienes le deben ese éxito, que por lógica, como todo deporte o espectáculo, le deben a la afición y a las personas que creyeron en ellos desde el inicio de sus carreras. Y a esa enfermedad se le conoce como:
EGOCENTRISMO.
Las consecuencias de algunos pacientes que lo padecen las describiremos en los siguientes tres casos:
LA PRIMER PACIENTE, es una "famosa gladiadora" nacida en el país de la hoja de maple, quien comenzó a hacer sus pinínos en la ciudad de Monterrey, N. L. y se acomodo en una empresa que promueve nada mas lucha de damas. Y teniendo el apoyo de varios luchadores norteños, aprende lo básico de la lucha mexicana. Según afirman por ahí algunos, entre ellos el Director de este magazine virtual, fue gracias a las coberturas que de dicha arena comenzó a hacer el amigo Migrejok, que los aficionados de muchas partes de la republica, comienzan a saber de ella y por lo mismo, viendo que realmente se trata de una mujer guapa, que más que luchadora parece modelo, llama la atención de algunos promotores y tiene la oportunidad de llegar a la capital metropolitana. Su fina figura (ya saben como somos de malinchistas) la hace sobresalir de muchas de nuestras nacionales, (Las cuales si son 100% luchadoras). A ella la explotan más que por conocimientos, por su imagen, porque ni estampa de luchadora tiene y mucho menos aporta nada a este deporte. Y gracias a la cajita mágica (Tv) crece su ego… Perdón, fama y ahora se da el lujo de que le rueguen para que cumpla una fecha de trabajo… ¡Ahhh…! Pero a un costo extra y aun ya teniendo depositado en su empresa su sueldo.
A los aficionados les cobra si le toman alguna foto con celular, piensa que el suelo azteca que pisa no la merece, que es la única estrella de la galaxia… Pero bien dice el dicho: No tiene la culpa la canadiense, si no el “Editor en Jefe” que la sigue haciendo parecer como una luchadora inigualable.
EL SEGUNDO CASO, es de un “Súper Star” descubridor de varios novatos que podrían alcanzar el estrellato, mismos que esperamos no se contagien de este mal. A él, la fama lo ha abrazado. Los contratos le han llovido, los triunfos los ha conseguido, bla, bla, bla. Pero sus pies se han separado del piso Y les diré el por qué. Acaba de abrir su gimnasio, llega un niño (Medallista Nacional) a ofrecerle (gratis) una demostración de Tae kwon Do y poder ser incluido en la inauguración de su local, consigue una cita para platicar con uno este, que por supuesto es uno sus ídolos y hacerle una demostración de sus evoluciones... ¡Pero el educado gladiador lo ignora! Y cuando ya lo atiende le comenta: ¿Quién eres tú? ¡Yo ni te conozco! ¡No me interesa! Se da la media vuelta y se retira (A lo mejor se le quemaban las hamburguesas)
¡¿Como es posible que ya olvidara que el también fue niño y que tiene hijos?! Resultado, un chamaco decepcionado ¡Que Mal! ¡Que mal!
EL TERCER CASO, Que si la queja no me la da una persona seria no lo podría creer. Y se trata de un famoso luchador, hermano del máximo embajador en el mundo luchistico, nacido en San Luís Potosí, quien fue invitado a una firma de autógrafos en una tienda de artículos relacionados con la lucha libre. Todo empieza bien, hasta que empiezan a llegar los aficionados de hueso colorado por el tan buscado autógrafo, ya sea en un póster, en una foto, en una revista, en una playera, en un papel etc. etc. etc. Y teniendo una larga fila, anuncian que el Sr. no firmaría mas de un autógrafo por persona, ¡Porque es muy cansado firmar tantos! ¿Y el tiempo de las personas que se tomaron para convivir con su ídolo donde queda? Probablemente en el aire al igual que la idolatría para este Ex Hércules Potosino.
Mi receta para este mal: Una cucharada de Memoria cada que comiencen los síntomas ya comentados en este artículo.