Comando del Aire, es un elemento que nació para ser luchador y que en cada encuentro, su interacción con la gente, deja en ellos un olor a adrenalina desbordada que los obliga inconcientemente a regresar la siguiente semana para volver a verlo en acción. Por azares del destino, lo pudimos ver desempeñándose como técnico, pero sus venas explotaban por las ansías de volver a abrazar la esquina de las rudezas y este deseo incontrolable quedó de manifiesto una tarde de tantas y como tal, volvía a hacer de las suyas en contra de los consentidos de la afición.
Hoy cayó su máscara… Y vimos el rostro de Eduardo Velásquez, que aun sin asimilar del todo como fue el momento en que fue declarado perdedor y con la sangre hirviendo, recorriendo sus venas, declaró a El Pancracio lo siguiente:
Pues me siento muy triste, no lo voy a negar… No estoy satisfecho. Con esto no te quiero decir que voy a menospreciar a mi rival. El es un rival que tiene muchos recursos y es muy colmilludo y aunque yo sé que dominé la batalla mucho tiempo, no supe mantener la cabeza fría y por eso lo faulié después de que el había hecho lo mismo… Si yo no me hubiese acelerado y hubiese pensado con claridad, hubiese encontrado la mejor forma de llevarme la batalla. Pero estaba enardecido y quise cobrarle la afrenta. Lamentablemente El Conejo me vio y fue por eso que vino la descalificación.
Yo siento que soy bueno y con máscara y sin máscara voy a provocar aun estragos sobre mis rivales… ¡Voy a acabar a Los Halcones! No por nada soy el mejor luchador de la Arena Zapata y después yo sí le quitare el cinturón a Flecha Verde. El Público es libre de decidir y ellos decidieron esta noche apoyar al Halcón, pero eso no me preocupa, sé que las cosas las estoy haciendo bien y si me abuchean, sé que mi trabajo está rindiendo frutos, por eso a los que me apoyaron y a los que no, les digo que les agradezco el que hayan estado aquí.
Quiero agradecer a mis maestros: Platino y Vaquero, quienes vinieron a apoyarme sin que me hubieran avisado y eso me llena de orgullo porque sí ellos creen en mí, es porque hasta hoy no les he fallado, que más me hubiese gustado que obsequiarle la máscara de mi rival, pero no se pudo y aun así… Sé que cuento con su apoyo. Así como también con el de Belcebú, que no pudo estar aquí pero que sé que donde el se encuentre, está apoyando a este su servidor.
Y dejamos a Comando, siendo atendido por el médico y realmente, podemos asegurar que su carrera, a partir de este momento seguirá trayéndole mejores resultados, porque elemento con hambre de triunfo, es lo que permite que la lucha libre siga y siga cumpliendo más años de vida.