Vaya velada la transcurrida el pasado lunes, en este hermoso coso poblano. Una noche llena de pasiones al límite con las luchas que tuvimos oportunidad de presenciar. Sobre todo, una que muy a mi parecer, volvió a romper un poco el esquema de lo que acontece normalmente, pero como Jack, el Destripador aplicaba en su muy particular forma de trabajar: Vamonos por partes…
En la inicial, una lucha muy emotiva. Por un lado: Los Toros Hill, acompañados de Blue Center. Enfrentaron a dos leyendas del Toreo de Naucalpan: El Gran Black Terry y el señoron: Negro Navarro, junto con ellos: el buen Police Man. A que me refiero con lo de que fue una lucha emotiva, pues de que a la hora en que al Negro Navarro le toco entrar al ring para gladiar contra Torito Hill, su jefe desde la esquina le gritaba dos que tres consejos que no fueron mal tomados por su muchacho, resultando un agarron. Por un lado, por el otro, las ganas de ser toda una estrella. La primera caída, se la apuntan Terry y Cia., con espaldas planas al unísono. Para la intermedia, los poblanos emparejan las acciones para que en la definitiva, con un tope errado de Toro Bill Sr. se marcara pauta del triunfo de los Ídolos de los Independientes.
Era el momento de la segunda de la velada. Los Tuareq: Loco Max, Nitro y Skandalo llegaban al ring para gladiar contra Máximo, Metálico y Stuka Jr., Empezaron bien los rudos, madreando a los consentidos de la afición antes de llegar al ring y vapuleándolos de fea forma. La primera caída fue para ellos. La buena lucha termino de repente, cuando el clásico beso de Máximo paraa cada uno de los rudos fue repartido y hasta ahí. La gente enardecida pide que pide beso y hasta al réferi le toco el cambio de saliva. Triunfo rudo a fin de cuentas con unas buenas llaves para los limpios.
Llegaba el match titular de la velada. Al enlonado llegaba Damiancito 666 para combatir contra Mascarita Dorada. La inicial se la queda el rudo con una plancha sobre el chaparrito; Para la segunda, en base a sus vuelos, el retador empareja la contienda; Ya en la caída final vinieron mas lances del retador que vaya que se ven escalofriantes, aun así, la parte retadora no pudo con el campeón que para ser honestos, debería de pelear con los de estatura normal, porque se ve un encuentro muy disparejo, aunque claro, al final, la gente los premio con dinero en una lucha entretenida.
Ya la arena se encontraba en su punto de ebullición por emociones encontradas. Primero al ring, llegaban Averno, Ephesto y El Terrible, que sustituyo a Mephisto; Después, al enlonado llego Dr. Wagner, Último Dragón y Héctor Garza. Lo mas rescatable de la lucha, fue el mortal de Garza hacia fuera del ring, muy estético y muy bien hecho conectando a Terrible y de hay en fuera, pues los bailes y las poses de Wagner, cajas de cartón en las cabezas de los rivales y cosas por el estilo que de lucha libre, como que no aportan mucho. Ganan los técnicos.
Por fin la lucha esperada y la lucha que mejor lucia en el papel, resultando ser en verdad, la mejor de la noche. Último Guerrero y Místico se dieron a llenar, aunque fue Místico quien cargo con la peor parte. Durante la contienda, se desataron un sin fin de emociones. Un público dividido en su totalidad, porras que buscaban opacar el nombre de su no preferido El primero en llegar al ring, fue el malvado Guerrero enfundado en su playera de la porra ruda, por lo que la porra ruda se puso como loca ante este detalle, de repente, por el pasillo, se asomo Místico y la gente se volvió loca, pero también Guerrero se volvió loco y se el fue encima para empezar a vapulearlo de fea forma.
Primero con descomunales castigos sobre el ring y ya blandito lo bajo para estrellarlo en los postes para que la sangre hiciera acto de presencia en la frente de Místico. El festín de sangre había comenzado y el suplicio de Místico también. Guerrero regreso a Místico al enlonado para seguir con su castigo y lo mejor estaba por venir. Místico reacciono con unas muy buenas evoluciones y la gente lo empezó a abuchear…
¡Si! ¡La misma gente que minutos antes lo alentaba, ahora lo recriminaba y le gritaba hasta la despedida!, Eso no hizo mella en este ultimo y de la misma manera intento cobrarse una a una, las agresiones sufridas a manos de Guerrero, pero no lo logró, aunque sí alcanzo a conectar un hermoso tope entre segunda y tercera sobre el plexos del Guerrero, que lo boto como hasta la sexta fila. Después de eso, regresaron al enlonado para intercambiar castigos y un sin fin de llaves. Esta vez, no hubo faul, Místico se lleva a Guerrero con su helicóptero y le arranca la rendición. La mayoría de la gente gritaba de emoción mientras que los restantes maldecían.
Bien por ambos, por la entrega, Guerrero ya debía una de esas y también, bien por Místico, que ayer levanto mas pasiones que Mauricio Garcés hace 30 años (Aaaaaay Sí, ¿No?)