ANDY GONZÁLEZ NOS REVELA LA VIDA NETA DE UN LUCHADOR
pOr: dArK mIcTlAn
Sí ya de entrada sabemos que la lucha libre es un mundo plagado de magia y de fascinación, debemos de comprender también que la vida de quienes la hacen, debe de ser también algo misterioso y a la vez divertido, porque de otra manera, no entendemos como es que en una carrera en la que se sufren muchas penurías, haya tantos héroes que se nieguen a dejarla para dedicarse a otra cosa y haya además, quienes tengan como principal deseo, el morir sobre un cuadrilátero.
Andrés González, conocido dentro de la lucha libre como: El Impala, Araña Negra y más porpularmente como Black Man II, ha decidido compartir con los amantes de este deporte, parte de su vida dedicada a los cuadriláteros, pero sobre todo, el por qué su motivo de cobijarse en los brazos de Doña Lucha Libre, para escribir en ella su propia historia:
Andy... ¿Por qué escribir este libro?
Pues muchas veces, la gente conoce al luchador, solamente del pasillo al ring y del ring al pasillo. Nos pide el autógrafo y la foto, y nosotros que nos debemos a ellos buscamos complacerlos. Pero nunca nos llegan a pedir nuestra opinión acerca de que sentimos por la lucha libre o por qué la lucha libre. Los “Por qués” los narro en el libro. Pero yo también creí como muchos que esto era circo y farsa, hasta que no nos damos cuenta, con un serio entrenamiento, con tan solo maromas y saltos con tan solo un entrenamiento sencillo, sin aplicar llaves o lucha olímpica o grecorromana lo difícil que es esto. Porque antes los entrenamientos, antes eran otra cosa, sin necesidad de lastimarnos, pero sí muy recios, pues sacar una licencia nos costaba literalmente, sangre, sudor y lágrimas. Hoy es muy fácil con seguir una licencia. Como lo redacto en el libro. Los maestros eran muy celosos, a mí, mi maestro jamás me dijo como se llamaba la tapatía, la supe aplicar, pero el nombre lo conocí después.
El libro lo escribí, sí, como dices para los jóvenes que quieren pertenecer a este mundo, pero también para el público en general, porque tienen cosas chuscas que seguramente los harán reír, pero también fue una cuestión de superación personal, para que mis hijos me entendieran al saber por qué me dediqué a esto. Yo no tuve familiares e inicié solo en esto y le debo mucho a la lucha libre. Yo no soy escritor, pero soy aficionado a hacerlo, aunque curiosamente, sí soy el primer luchador que redacta un libro por propia mano. Muchos han hecho libros encargándoselos a otros escritores, pero yo mismo hice el mío, así que estoy pasando a la historia. Tuve la idea y a mi modo y a mi gusto.
Hace algunos años, el siempre bien querido y recordado Don Daniel García, Huracán Ramírez, habló en un programa televisivo, acerca de la sadiciiones que él y algunos compañeros, como todos seres humanos, sufrieron y dicha declaración le costó, injustamente, su destitución al cargo de comisionado. En el libro, se relatan algunas anécdotas de algunos compañeros suyos, que como todo ser humano, vivían en estos excesos. ¿No teme que haya alguna represalia por esto?
Fíjate que no. Yo creo que esto es algo muy normal y a final de cuentas son vivencias. En este mundo no se puede estar lejos de estas tentaciones. Todo depende de quien las quiera tomar. Yo las tuve, pero no las tomé. Y de hecho, hay algunas anécdotas más controversiales que sí no comento, por respeto a los involucrados.
En el libro menciona que usted entró a la lucha libre para cumplir con una promesa. ¿Por qué siguió después de haberla cumplido?
La Lucha libre es un veneno muy delicioso, que una vez que uno la vive, ya no la deja. Tiene mucho que ver el entorno, los olores de los vestidores, la visión arriba de un encordado, las experiencias. Yo me gané un lugar muy especial, después de haber batallado mucho y puedo presumir de ser de los pocos que lucharon con tres generaciones, como por ejemplo: Shadito Cruz, Brazo de Oro y La Máscara, Abuelo, Padre y Nieto. Lucho ya esporádicamente, aun estoy entero pero prefiero que sea así. De mi generación, ya que quedan activos muy pocos, y si a eso le agregamos que de la generación de mi maestro solo fuimos 2 los que destacamos pues es un gran merito.
El libro nos relata acerca de su vida en la lucha libre, pero fueron cuatro personajes en su carrera, ¿Podría decirnos como llega cada uno a su vida?
Pues verás. Yo comencé como Garryk, en la arena San Agustín y llegué a hacer mancuerna con el maestro Blue Demon. De ahí fui a la arena Azteca con el señor Raúl Reyes y después de siete veces de solicitarla, me da la oportunidad por la ausencia de un luchador para una batalla campal. Las trabas que me ponían era que yo era muy bajo de peso. No quisieron el nombre de Garryk, porque era nombre en ingles, me preguntaron mi nombre y anunciaron como: Chavo González. Yo vi la oportunidad que ni pintada y teniendo enfrente a Negro Navarro Y Nakamura, decidí morirme en la raya par a colocarme en un buen sitio. Le di fuerte al Negro, pero el me dio un golpe que hasta hoy recuerdo lo fuerte que fue. Y junto con Nakamura me dieron una arrastrada, que hasta eso, me daba gusto, porque al bajar, el promotor dio la indicación que para la lucha estelar subiéramos: Negro Navarro y Nakamura, para Impacto Y Chavo Gozález y de ahí, me mantuve como estelar por tres años con ocho meses. Sin embargo, no les gustaba el nombre de Chavo González y me dan el equipo de El Impala, inspirados por la agilidad y peso que yo tenía, hasta que pierdo en la arena Apatlaco mi máscara con Climax I. De ahí, pasa el tiempo y llego al Pavillón Azteca y deseo volverme a enmascarar y a mi me gustaba mucho El Hombre Araña, pero para evitar problemas de personaje, creo yo mismo a La Araña Negra. El personaje que más me ha gustado por haberlo creado yo. Con este personaje, nunca perdí la máscara. Ya después, Pido ingresar a El Toreo y es ahí en dónde me dan el personaje de Black Man II, por considerar que Araña Negra, ya estaba muy quemado por haber estado en el Pavillon, y me uno a Los Nuevos Fantásticos por la cuestión de las tercias. Por cuestiones de la empresa, después de que Kung Fu y Kato Kung Lee dejan la agrupación y el primer Black Man pierde su máscara, se retoma el concepto ahora con Kendo Star y Shogun. Pierdo la máscara muchos años después con Dos Caras Jr. en la sala de armas de la magdalena Mixiuca y aunque está mal que yo lo diga, no me dolió tanto, porque no terminó jamás por convencerme de encarnar a Black Man II, aunque no dejo de valorar su etapa.
Es una sorpresa para todos nosotros encontrarlo ahora como experto en medicina Alterna ¿Cómo llega a esta práctica?
Sucedió que en una gira a Japón, estando yo en una lucha en mano a mano contra el Dr. Wagner me lastimo de las piernas, en una ciudad cercana a Tokio y me dicen que me voy a tener que operar. Cosa que yo no tomé con agrado y un compañero japonés me lleva con un conocido suyo que me aplica el método de la acupuntura y salí caminando cuando no podía ni mover las piernas y hasta luché.
Yo ya había estudiado medicina, pero entendí que esto era como magia, por lo que para el siguiente viaje, yo mismo me lo pagué y me quedé por seis meses para prender bien la técnica.
Pues ahí tienen ustedes, público inteligente y conocedor, el es el Señor Andrés González, El Impala, Black Man II, Araña Negra, Garryk o simplemente Andy. Con este libre que realmente no dudamos les resulte harto interesante: PROMESA CUMPLIDA. Y lo pueden solicitar a la venta en: viveluchalibre@gmail.com con Nacho Vargas y para aquellos que soliciten los servicios de Don Andy en medicina alterna pueden encontrarlo en su consultorio ubicado en: Calle Hualahuises # 22, en la Colonia San Felipe de Jesús. En la Gustavo A. Madero. En México D. F. o hacer cita al teléfono: 57 69 60 70.