“¡Y que se arman los madrazos…! Al final, por unos pagan todos”

Yo pensaba en hablar sobre un tema distinto a lo que trataré a continuación, pero dada las circunstancias y lo acontecido el pasado domingo 27 de Julio en la Coliseo de Coacalco, no puedo dejar a un lado mi muy particular punto de vista y pésele al que le pese y cuádrele al que le cuadre. Aquí les va:
Hablé al día siguiente de haber recibido la nota con el autor de la misma, el mismísimo Mork, quien como ya habrán leído en FOOL IN THE HILL y en los resultados de la función, manifiesta el altercado sucedido a causa de una aficionada de no muy pocas pulgas y el profesional luchador. Ambas partes, por lógica, tendrán su propia versión de lo que los llevó a provocar el desmán sucedido en el lugar y sobre todo, la mala reputación que ambas partes dejan al prestigio de la lucha libre. Pues para empezar y ante todo, yo me pregunto: ¿Dónde carazos quedó la prudencia? 

Sí la señora recibió una bofetada por parte del gladiador, lo más prudente es, en ese momento acudir con el representante de la comisión ó con el promotor y exponer su queja para que la misma sancionara al luchador como marca el reglamento y ofrecer a su vez, una disculpa a la persona afectada. Pero el promotor de dicho local, en ese momento estaba enfrascado ya en el encuentro, pero creo que por lógica es, que debe de una persona responsable que responda cuando el Sr. Contreras está ejerciendo su papel de esteta, pero lo más importante y que para mí es primordial: ¿Y el Comisionado?, pero la señora no se detuvo ahí, buscó a como diera lugar desquitarse madreando al luchador, o intentarlo alentando a quienes le acompañaban para que la apoyaran y arrojando botellas y piedras al cuadrilátero, una de esa botellas golpeó a un pequeño que solo había asistido a disfrutar de su deporte favorito. Y ¿Esa señora o el que dio el botellazo, ofreció disculpas al afectado? No lo creo, pues era más su pinche coraje por desquitarse del luchador que poco les importaba si las porras llegaban a darse entre sí. Y señores, estaban viendo lucha libre y no estaban en un estadio para armar un mediocre pleito entre porras. Aquí no se hace eso y en el futbol tampoco se debería de hacer.

Sí el luchador, ya conocía a está señora y sabía que era conflictiva, debió de medir su temperamento y aunque no le haya dado una cachetada, debió de haber ignorado la provocación y estar concentrado en su encuentro. Con tanta experiencia sobre los encordados y viniendo de la camada de el Toreo, en donde la gente también se encendía con lo que los rudos hacían sobre el cuadrilátero, creo que sabe de antemano, como sondear esos contratiempos. Pero todo lo contrario, como haya sido repelió la agresión. Todo estaba listo como para haber sido la arena quemada, aunque suene exagerado, pero al menos la susodicha y su familia, a quienes no sé sí realmente debemos de considerarlos como aficionados, juraron no volver a pisar el local y Marcos Contreras, tomó la decisión de no volver a dejar entrar al elemento estelarista, dejando en el aire un duelo de apuestas que los auténticos aficionados ahora se perderán por culpa de otros y por la falta de la prudencia y ante todo esto, yo me vuelvo a preguntar: ¿Y el Comisionado? 

Ahora bien, si no era la primera vez que esta señora buscaba este tipo de problemas. Señor promotor, la demás gente también paga su boleto y merece el mismo respeto que ella, ¿Para que seguirle permitiendo que hiciera de las suyas? Y volvemos a preguntar por última vez: ¿Y el Comisionado? 

No es quizás la primera vez que esto sucede, he visto en otras arenas que la gente más que ir a ver un buen encuentro de lucha libre, llega al extremo de querer ponerse al tú por tú con el gladiador y eso no se vale, porque para eso no se paga un boleto. Pero, ¿No será también que actualmente los mismos luchadores se dan a respetar?. Hace poco platicaba con un buen amigo y recordábamos como un Solitario, un Dr. Wagner. Un Vick Amezcua, se imponían sobre el cuadrilátero y debajo de este. Pobre de aquel que osara faltarles al respeto sin razón alguna o de que algún comentarista se mofara de su vida personal porque una sola bofetada bastaba para ponerlo quieto. Sin embargo, ahora el luchador llega sin la máscara puesta, albureando a gritos a conocidos y desconocidos y se ríe si un comentarista le dice puñal en su cara, al fin que lo está sacando en la tele.

Sé que lo comentado aquí, no le va a latir a algunos, pero no estoy buscando estar en su contra, simplemente quiero que entiendan que todos los que hacemos El Pancracio, amamos y somos aficionados a la lucha libre y estamos hartos de que haya gente negativa que quiera, de buenas a primeras, romperle su madre a Doña Lucha, ya lo están haciendo con el futbol al convertirlo en un espectáculo No familiar.. ¡Dejen que la lucha lo siga siendo por siempre! 

Mi Amistad y respeto para: Don Enrique Vera, excelente luchador y leyenda viviente de los encordados; Marcos Contreras “El Justiciero”, Un querido elemento, parte fundamental al impulso de los nuevos valores y a la señora y su familia. No manchen, de seguro ya me querrán madrear, pero solamente les recuerdo. Sí este país no avanza, es por la falta de criterio y respeto entre su gente.

                     ¡Y YA ESTAMOS HARTOS!

                             darkmictlan@elpancracio.com.mx