Decir adios, nunca ha sido fácil, mucho menos cuando ese adios es definitivo y peor aun, cuando se trata de decirle adios al héroe, al hombre que jamás vendió su derrota de la forma más humillante, sino todo lo contrario, en la forma más digna que la lucha libre se merece, como lo hizo José Luis Hernández García, hombre proveniente de tierra tapatía y a quien conoceríamos en el mundo del Pancracio como: El Monarca, quien el pasado 24 de Agosto traspasara el plano mortal para convertirse en una leyenda más de la historia de la lucha libre mexicana.
El había nacido un 27 de Mayo en Guadalajara Jalisco y se acercó a la lucha libre por medio de un hermano suyo, que practicaba pesas, en un gimnasio al cual acudían infinidad de luchadores. El Diablo Velasco fue su primer maestro y debuto en el año de 1974 bajo el nombre de El Rufián, pero dado su carisma, pronto adopto el nombre de El Monarca, sobre todo después de haber masacrado a un ídolo local, pero al año siguiente Fishman le quita la incógnita para dejar su rostro al descubierto y siendo galán por nacimiento, obtiene mayor identificación con el público.
Sin embargo, a pesar de mantenerse en un sitio estelar, no le llega la consagración definitiva y poco a poco va desapareciendo de las carteleras argumentando que partía al extranjero. Poco después, en las filas de los independientes aparecía una nueva versión de los Fantásticos, encabezada por Black Man y complementada por Kendo y un hombre llamado Avispón Negro, mismos que trascendieron honradamente la tradición iniciada por Kung Fu y Kato Kung Lee. Pero sería Blue Panther quien poco a poco acabaría con ese legado y descubriría nuevamente a José Luis Hernández, El Monarca, en el año de 1986.
Nuevamente se iría alejando de los encordados y regresaría para luchar esporádicamente y radicar en su natal Guadalajara, hasta que lamentablemente las consecuencias de su valiente entrega le cobrarían factura al tenerlo por mucho tiempo delicado de salud e incluso, llegando a la necesidad de recibir lo recaudado en una función a beneficio organizada por Carlos Plata y El Dr. Carlos Tello.
El Monarca, al igual que muchos de sus contemporáneos, era un hombre entregado de corazón a su profesión, valiente y arrojado, que no se achicaba ante sus rivales y jamás daba un paso atrás, tan así que el tiempo le cobró factura en lesiones y consecuencias graves para su salud, es por esa razón que no más de uno ha llorado su partida. El Monarca fue familiar de Ignacio Carrillo Aníbal y por ende de también de Mónica, esposa de Blue Demon Jr. y El Hijo de Aníbal.
Descanse en paz está gran leyenda de los encordados.