Semana festiva para los que físicamente ya no están entre nosotros, pero nos permiten mantenerlos vivos dentro de nuestras memorias y corazones. Días en que la huesuda admirada por muchos y temida por otros tantos, se retorcerá feliz y guapachosa en cada hogar, calle o panteón que decida celebrarle No como Santa y sí como raíz misma de la vida… “Dame posada Catrina, porque cuando yo me muera y que mi calavera se vaya al panteón, viviré entonces ahora sí, sin el pendiente de ver hasta dónde nos arrastra esta perra vida…” Y a lo que nos truje… Nuestro número 121 se lo dedicamos a tres importantes figuras del Pancracio, que por el momento se nos adelantaron, pero que seguramente allá, en el Inframundo, conviven alegremente por haber cumplido bien su misión en vida, con sus amigos familiares y demás. Nos referimos a Oro, Huracán Ramírez y el mismísimo Gran Davis… También queremos aprovechar para enviar saludo chido al nuevo poseedor del título completo de la NWA, Blue Demon Jr., quien el pasado sábado 25, arrebatara dicho cetro al tozudo Adam Pearce en las instalaciones del Centro Banamex dentro de importante evento mundial deportivo… ¡Orale! Pues a Exponerlo Sr. Como Va para darle lustre…. Y los dejamos con la queja de un aficionado, misma que transcribimos tal cual y ofrecemos por supuesto derecho de replica, en caso de salir alguien afectado y nos deslindamos de la responsabilidad de lo que se exprese en lo siguiente, tan solo damos la voz al aficionado, quien es el que hace qu la lucha libre viva…
* * * El señor Guillermo Esparza Ramírez nos envía el siguiente texto, molesto por que considera que los promotores están dejando de cuidar el aspecto familiar de la Lucha Libre:
El miércoles 15 de agosto asistí con mi esposa a la función de lucha libre en la arena López Mateos. Algunas de las cosas que ahí vi me hicieron querer quejarme con alguien. Desgraciadamente, en un evento de esa clase difícilmente sabe uno a quien dirigirse o cómo reaccionar. Ahora al menos encuentro este medio para mostrar mi indignación y pedir un cambio en la planificación de estas presentaciones, porque de no ser así, luego de que los pseudoaficionados se cansen de ver desnudistas y payasos, habrán perdido a los seguidores que realmente apreciamos el arte del pancracio. En primer lugar, me sorprendió ver que un tal Epitafio (espero no confundirlo con El enterrador) arrojara sobre el público -en el que había niños y ancianos- a su contrincante. Había gente lastimada y molesta, pero no se vio alguna autoridad que sancionara al “luchador”. Después, quede atónito al ver que Marco Corleone al quedar con los calzoncillos abajo, supuestamente por un accidente, en vez de levantarlos, mueve las nalgas y baila. Y por ultimo, al terminar su encuentro, Mr. Niebla comienza a escupir hacia el público, provocando que uno de los espectadores lo rete por haberlo escupido a él y su familia. Si bien es cierto que la mayoría de los contendientes dieron un buen espectáculo de lucha libre, acciones como las antes mencionadas empañan la calidad del evento en su totalidad. Como aficionados vamos a disfrutar y maravillarnos de la resistencia física y capacidad atlética de estos hombres y mujeres, no más, no menos. Queremos estar seguros de que nuestra integridad física y moral, estarán a salvo y podremos divertirnos sanamente en un evento de este tipo. Ya sean los promotores o los mismos luchadores quienes son responsables de este tipo de comportamiento indigno, ya basta. Queremos saber que podemos ir en familia a ver lucha libre.