HIJOS DE LA RUDEZA

HIJOS DE LA RUDEZA
Por L.C.C. Dante Damián Rodríguez R.

Una recia figura se encara sin miramientos a la muchedumbre y reta la andanada de insultos que a coro le protestan sus torvos procederes. Lejos de toda caballerosidad y buen comportamiento, se burla del impotente reclamo y festeja su derrota con sabor a victoria. Se pasea sobre la tarima ensogada y bailotea sobre el cuerpo de su oponente, el favorito del publico.

Así por décadas han hecho y deshecho a placer la historia de la lucha libre mexicana. Poco o casi nada se habla de los rudos, los sucios, los malos. Las masas quieren abrazar al bueno, al técnico. El trabajo mas importante sobre la arena es sin duda, del rufián que arranca todas las bajas pasiones de la multitud. Es quien enardece, pisotea y humilla. Sin el rudo no hay lucha libre.

En los albores de la naciente labor de azotarse por dinero, negocio que hizo proliferar todo tipo de figuras autóctonas de las mas disímbolas clases, que saltaron a las artes escénicas del mas fiel espectáculo de combate, en 1933, el norteamericano Ray Ryan, precursor de la autentica transgresión del reglamento, dio el giro que necesitaba el antagonismo del violento vals.

A Ryan se le atribuye ser el primer rudo de la historia en suelo azteca, cuando la lucha libre mexicana estaba en pañales y se nutria el publico de los quehaceres destructivos de exponentes foráneos. Entre otros mañosos de su epoca se cuentan el Dientes Hernández, Ciclón Veloz, Ciclón McKay, Charro Aguayo y Yaqui Joe.

Aunado a una extraordinaria preparación física y técnica, todo gladiador que se precie de buen luchar, debe ser entre otras cosas, buen actor, ya que debe convencer que es un pan de dios como técnico y un hijo de Satán como rudo. Luchar bien o excelente no basta, hay que meter en el circulo de las emociones a miles de personas con cada movimiento y gesto logrado.

El gentío no perdona a los ruditos de tibio accionar. Esos que piden aplausos y a cada rato se dirigen a ellos buscándoles pleito. Ellos no caben en la palabra GRANDEZA, únicamente rellenan el cartel y lejos están de encabezar un importante evento de lucha libre. Por el contrario,  el buen rudo para los espectadores de cualquier época, debe ser un criminal de lo mas bajo, capaz de hacer una carnicería, cometer una barbarie abusando de su poder y de la complicidad que solo la unión de dos o mas almas tan renegridas como la noche, pueden perpetrar contra sus ídolos, los que buscan en ocasiones defender inútilmente los mejores deseos de sus seguidores, ya que apenas alcanzan a defenderse.

Los auténticos rudos, son también, un peligroso arsenal de artes combativas usadas de mal modo. Conocedores de todos los cánones de pelea, incluso mas que el técnico, el gañán no solo los pone en practica, sino que los modifica para hacerlos mas destructivos. El rudo es montonero, no se tienta en corazón en superar numéricamente a sus oponentes. No quiere el triunfo, quiere romper, destrozar, pulverizar.

Al rudo en realidad, no lo mueve ni conmueve el grito de la afición, es el quien motiva la rechifla y las mentadas. A este truhán los repetidos cortes de manga le parecen simpáticos ademanes que devuelve con singular alegría. El mal pagado rudo que queda masacrado por una cruenta batalla, quiere venganza y alianza rápida con enemigos comunes de su verdugo.

La sangre que mana de sus heridas, es señal de entrega y de haber vendido una derrota a alto precio. El salvaje combatiente de malas artes no chilla ni recrimina victoria ajena, solo sigue escupiendo odio y retos mas audaces. Los buenos rudos son capaces de sacarle provecho a todo y no hacerse para atrás. El rudo sabe cuando acechar a su presa y dar la fatal estocada. Se hace de la vista gorda cuando faulea y roba mascaras, cuando de la nada aparecieron las sillas y las tablas o un compinche.

Estoicamente resistirá una y otra vez las palizas de los técnicos y de otros rudos. Perro no come perro y ni entre ellos se quieren. Pero entre tanta maldad, la multitud ávida de acción le reconoce su arrojo, su valentía y su entrega. El rudo se ve mal cuando lucha como técnico, cuando no es tan vil como suele ser siempre. Dicen que los rudos nacen, otros que se hacen, la verdad es otra.

Los rudos simplemente emergen, las circunstancias los obligan a tomar ese camino estrecho de los malévolos artilugios. Hay que recordar que el personaje puede ser tan rudo como quiera darle vida el hombre o mujer que lo encarna. El rudo aparece y desaparece cuando el luchador se transforma en ser humano de nuevo, común, corriente y vulnerable.

Los que suplantan su autentico yo canjeándolo como rudo 24 horas al día toda su vida, es porque encuentran comodidad y status. Llegan a ser ese alguien importante que no podrían quedándose como Juan Pérez, o como quiera que se llamen. Hay rudos de todos los estilos, pero la pregunta es, ¿Todavía hay rudos? Las modas y comercialización de imágenes han creado otro tipo de conceptos del rudo y su entorno inmediato.

Las facciones numerosas de pequeños ejércitos son la nueva ola de rudezas. Mas allá de tercias o duplas, los rudos se multiplican, se suman nuevos, a veces se dividen unos contra otros, pero nunca se hacen menos. Puedo responder que si, efectivamente, todavía hay rudos, porque sin ellos simplemente, el técnico no podría lucirse y ser héroe y no habría a quien culpar de las canalladas sobre el ring, sin ellos, simplemente, no hay lucha libre.

ESTOS SON, ALGUNOS DE LOS MEJORES RUDOS DE TODOS LOS TIEMPOS, NO CREADOS POR LA TELEVISION.

EL TIGRE RAY RYAN

CAVERNARIO GALINDO

EL PERRO AGUAYO

EL MEDICO ASESINO

GARDENIA DAVIS

EL MURCIELAGO VELAZQUEZ

EL ANGEL BLANCO

GORY GUERRERO

FRANKESTEIN (NATHANAEL LEON)

EL SANTO

BLUE DEMON

EL FARAON

SANGRE CHICANA

CANEK

FISHMAN

CIEN CARAS

EL VILLANO III

PIRATA MORGAN

EL LOBO NEGRO

EL HOMBRE BALA

FUERZA GUERRERA

PIERROTH JR.

DR. WAGNER SR.

EL SOLITARIO

KARLOFF LAGARDE

RENE GUAJARDO

ALFONSO “TANQUE” DANTES

EL COBARDE

EL HALCON NEGRO

EL PUMA VALDERRAMA

EL MOCHO COTA

EL SATANICO

RENATO TORRES

COLOSO COLOSETTI

EMILIO CHARLES SR.

JAVIER CRUZ

BESTIA SALVAJE

SCORPIO SR.

ADOLFO “PIRATA” MORENO

EL TEXANO (DE MEXICALI)

NEGRO CASAS

BLUE PANTHER

SILVER KING

KUNG FU SR.

SHU EL GUERRERO

EL SIGNO

EL NEGRO NAVARRO

RAY MENDOZA

EL GLADIADOR

GRAN MARKUS

EL ENFERMERO

TNT

MARTHA VILLALOBOS

LOLA DINAMITA GONZALEZ

ESTHELA MOLINA

MARINA REY

CHELA SALAZAR

EL ESPECTRO

EL ESPECTRITO

GRAN NICKOLAY

KAHOZ

CESAR VALENTINO

EL SUPREMO

ENRIQUE VERA

CUCHILLO

PANTERA SUREÑA 

Dante Damián Rodríguez Reyes es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Periodismo y Diseño Gráfico. Ha sido Conferencista y analista deportivo sobre el tema Lucha Libre en diferentes universidades y eventos masivos a nivel nacional en los últimos 10 años.