Durante los años 80, 90 y principios del 2000, una camada de luchadores era pieza indispensable en los martes populares de la arena Coliseo capitalina y en los sábados y domingos de la desaparecida Pista Arena Revolución y por supuesto, su presencia era frecuentemente vista en las funciones de la Arena México. Escudero Rojo, Mario Prado, Reyes Veloz y otros más, pero también existía un hombre rudo y feroz conocido bajo el nombre del Comodín.
En la actualidad, Comodín se ha dado su propio semi retiro, no sin antes preparar a muchos elementos que hoy se encuentran haciendo lo suyo en los encordados del país y sin dejar su nombre en manos confiables para que este siga trascendiendo en la historia de la lucha libre nacional y que mejor, que hacerlo en las manos de su hijo, Comodín Jr., que paso a paso se va abriendo camino y espera tarde o temprano llegar a ser parte de la Empresa Mexicana de Lucha Libre (Hoy por todos conocida como: CMLL) como en algún tiempo, lo fuera su padre.
Hace tres años que Marcos Martínez, le cedió su nombre a la nueva generación y hace unos días, este le devolvió en señal de agradecimiento el más importante trofeo que ha ganado hasta el día de hoy: La Máscara del Símbolo Dorado.
Y es por eso que nos acercamos a platicar con él y esto fue lo que dijo para los lectores de El Pancracio:
“Yo creo que sí no estuviese haciendo bien las cosas, nadie buscaría tener rivalidad conmigo y Símbolo Dorado lo hizo. El es un luchador con mayor experiencia que se ha preparado con los mejores maestros que hay actualmente y que ha pertenecido a las mejores empresas de este país, así que algo de mí le causo molestia o quizás vio en mi a un rival difícil y por eso quiso humillarme.
Pero no le fue fácil, porque lo que me ha enseñado mi padre, han sido bases suficientes para poder responder a cualquiera que busqué mi máscara y para poder demostrarle a todo squ eno soy un luchador improvisado."
¿Qué pasó con Caramelo?
"Mira, yo no sé que sucedió. El no llegó a la cita y no hacía falta, porque el pique era entre Símbolo y yo. El se metió una semana antes y me atacó, quiero pensar que fue por la misma situación que Símbolo, pero de cualquier manera, buscaré quitarle su cinturón, porque sé que puedo ser mejor campeón de la Zapata que él.
Esto me servirá para poder escalar peldaños poco a poco y conseguir mi máxima meta, estar en la empresa que estuvo mi papá.
Este triunfo va dedicado a él y a mi familia, mi esposa y mis hijos, así como a la gente que me ha apoyado y a creído en mí. Muchas Gracias a El Pancracio por darme un espacio y un saludo a sus lectores."