EL PANCRACIO PRESENTA:


                                   EN BUSCA DE UNA IDENTIDAD

Por: Mork

Mork llamando a Orson… contéstame Orson… Mork llamando a Orson… contéstame Orson… 

Revisaba viejas revistas y me encontré con otro extraterreno que vive en el planeta tierra a parte de su servilleta (y no me refiero ni a E.T. ni al marciano favorito, ni al detective marciano, ni a los de la tercera roca del sol y mucho menos al odioso Alf), me refiero al que vive en Metrópolis, sí, a Superman. 

Estaba piense y piense si no tendrá  una crisis de identidad pues su verdadero nombre es Kal-El, sus padres le pusieron Clark Kent y Lois Lane lo bautizó como Superman. Este personaje ha tenido tres versiones dentro del cómic: la versión clásica que es el primer Superman, la segunda que fue el que conocimos los que andamos por los 30 años y la versión moderna iniciada en 1986. Lo curioso de estas tres versiones es que la primera y la segunda se conocían y llegaron a trabajar juntos, lo más raro es que al primer Superman (y a otros héroes clásicos) los ubicaron el la Tierra 2 y a las segundas versiones en la Tierra 1, pero bueno. 

Con la saga “Crisis en las Tierras Infinitas” se termino con estas dos versiones de superhéroes, en el caso de Superman (y como recordarán las personas que están en la edad que ya dije… o estamos… ¡Que feo!) el de antes de la era moderna era un tipo semejante a un dios pues sus poderes eran infinitos, aunque sus historias (la verdad) eran muy ñoñas, muy infantiles, por eso a las revistas no se les denominaba “Cómics” sino “Cuentos”, este Superman era mucho más viejo de lo que debía ser, hagan de cuenta que era Fred Astaire dibujado (solo que menos feo… ¡Ah, ah, ah!), en su última aventura en dónde ya estaba casado con Lois Lane y retirado se narran los últimos días de Superman y se aprecia que él se considera “Superman” y no Clark Kent o Kal-El. 

A mediados de los ochenta John Byrne recrea a Superman totalmente de cero, es decir, vuelve a los orígenes del personaje en una versión mucho más apegada a los tiempos actuales y ahí queda claro que el kriptoniano se considera humano y su identidad real es la de Clark Kent, renunciando a su pasado como Kal-El y solamente siendo Superman la identidad que usa para ayudar a las personas, esta nueva versión nos narra historias más maduras y creíbles, aquí siguen las aventuras del héroe favorito de varios pero también se describen sus conflictos personales, esto devolvió al Hombre de Acero su humanidad y le trajo un mayor éxito que el Superman anterior. 

¿A que voy después de todo este choro mareador? Lo mismo ocurre con la lucha libre, generalmente todos o la mayoría de los luchadores pasan por varias facetas o identidades antes de la definitiva, a veces recreando a su personaje y en otras asumiendo una identidad distinta.

Y de eso trata este reporte, de la búsqueda de una identidad. Generalmente todos los luchadores novatos (o nuevos, como quieran) asumen un personaje basado en otro que es si ídolo y al paso del tiempo hacen los ajustes necesarios para alcanzar el éxito. En esta incipiente etapa ellos se dan el lujo de experimentar bajo el concepto “acierto-error”, utilizan actitudes, frases, poses, castigos, imagen, etc., hasta encontrar la imagen exacta que a ellos los deje contentos y que al aficionado le llame la atención. 

Como olvidar por ejemplo a Aníbal que originalmente su máscara era una copia de la de Black Shadow, o la primera de Canek que se asemejaba a la del Solitario, en ambos casos la evolución y crecimiento de sus personajes (en el caso de Aníbal también una platica con Don Alejandro Cruz “Black Shadow” q.e.p.d.) motivo a hacer ajustes en sus máscaras y equipos hasta llegar al definitivo.

Sin embargo también existen imágenes “clonadas” (prefiero decirles tributo) que al igual que su original han brillado dentro de la lucha libre, ejemplos hay varios, el Santo es uno de los ídolos más clonados pero que en algunos casos han brillado, la base de la máscara es la misma pero se le han añadido detalles que las han hecho adquirir su propia personalidad, ¿O creen que la máscara de Estrella Blanca no es una copia de la del Santo? ¿No vieron esos ojos de gota en máscaras como las de El Rostro, Justiciero, el Beisbolista y Axel entre otros?, Aníbal también, después de imitan la imagen de Black Shadow, tuvo su clon en El Marqués, lo interesante es que ambos hicieron mancuerna y al final el original destapó a su clon; pero en estos ejemplos se aprecia que también los que usan una imagen tributo pueden brillar dentro de la lucha libre y tener su propia historia sin opacar o competir con el que los inspiro. 

En mis visitas a las arenas de lucha libre eh podido apreciar la influencia de varios luchadores, los más imitados en actitudes y castigos son Místico y Rey Misterio, otros han sido el Santo, Kung Fu, Atlantis, Máscara Mágica, Universo 2000 y Rayo de Jalisco entre otros… y aquí viene lo interesante… ¿Por qué algunos luchadores que hacen tributo a otro triunfan y otros no? La respuesta es sencilla: actitud. 

No es lo mismo tener una máscara similar a “X” luchador y tener tu propio estilo y personalidad a imitar movimientos y actitudes de un luchador ya conocido, incluso aunque la máscara sea distinta, con que un luchador imite a otro ya esta enterrada su carrera, no tiene personalidad ni brillo propio y esta a la sombra de lo que haga o deje de hacer el luchador al que imite. 

Ejemplos eh visto varios: Coraje imitaba la voz de Dr. Wagner, cuando empecé a escribir para El Pancracio y comenté eso los aficionados le arremedaban diciendo: “¡Bien, bien, bien, bien!”, o que Estigma se identifica más con un estilo Triple Añero, que Forastero en su imagen más que usar de base al Santo o al Justiciero rememora a Estrella Blanca o que Eterno quería ser el místico coacalquense, la perdida de la máscara y su cambio a rudo lo benefició bastante.

En estos ejemplos se ve una influencia pero la propia personalidad de estos luchadores les ha dado la aceptación de la gente, si un luchador nuevo quiere tener éxito ese es el camino a seguir, no imitar estilos, quizá rememorar en su máscara detalles de su ídolo, pero buscar su propia imagen y camino.

Este es Mork despidiéndose por esta semana, y buscando la verdadera personalidad del luchador conocido como “El Imitador”… Nanu, nanu…