Uno de los nombres de batalla que ha trascendido con el paso del tiempo es el de: América Salvaje, un rudo que surgiera cobijado por el mito de que se trataba de un ex jugador del equipo de futbol: América, quien tras haber sufrido una lesión que le impidió seguir jugando, había enfocado su carrera de éxito en la lucha libre para debutar por el año de 1977, en las filas que dirigía el desaparecido: Don Francisco Flores. América Salvaje resultó ser un rudo de primer nivel, protagonista de salvajes encuentros en los que no medía peso ni tamaño de su enemigo. Unió su furia a luchadores consagrados como Septiembre Negro, Ángel Blanco y Dr. Wagner, arrebató la máscara de Marvel Masked y retaba a quien se le pusiera enfrente, hasta que se cruzó por su camino: Ultraman, el guerrero del Sol y que era en ese momento uno de los gladiadores consentidos de la afición. El 28 de Junio de 1981, el palacio de los Deportes, era el escenario en donde ante un impresionante lleno, José Escobedo, se quitaba la tapa y la entregaba a su verdugo: Ultraman, posteriormente, también le daría la cabellera.
América Salvaje, Un Maestro Vigente
Pero el legado no paró ahí, con el pasó de los años y con el recuerdo de la afición, América Salvaje tuvo una nueva reencarnación, misma que se ha mantenido vigente en la actualidad y que presume dignamente estar presente sobre los encordados destilando una enorme calidad luchistica, como buen luchador tapatío…
América Salvaje: Ando luchando actualmente por los rumbos de acá y por la región lagunera, pero espero pronto regresar al distrito federal, para preparar lo que será mi retiro definitivo de los encordados. Sobre todo porque yo sé que la gente no se ha olvidado de mí
El Nombre me lo da mi tio: José Escobedo, algunos años después de que él perdiera la máscara ante Ultraman, incluso, a mí se me iba a programar como América Salvaje II, pero por razones que desconozco, se quitó lo de segundo y me quedé así, hasta hoy
Yo trabajaba con lo que era la EMLL, pero por cuestiones administrativas, no me dejan trabajar con el nombre que traía en ese momento y me mandan a Monterrey, pero el Sr. Elizondo, no me dejan trabajar con el nombre que yo usaba. Entonces, regresó a Guadalajara y es ahí, cuando sucede lo del nombre.
¿Cuando usted comenzó a practicar este deporte fue muy difícil?
América Salvaje: Lo más difícil fue comenzar, sobre todo para agarrar condición, porque al principio era dónde se sabía quién estaba hecho para dedicarse a esto y quien pensaba en dedicarse a alguna otra cosa: Pero también era difícil, porque todos queríamos saber más que el otro y los maestros no enseñaban todo así nomás y eso nos exigía prepararnos a conciencia, porque cuando ya nos tocaba enfrentarnos, dependía de uno, saber como vencerlos, porque como no te enseñaban todo, a la hora de luchar sacaban sus mejores armas y tú debías de saber defenderte.
Ahora el nuevo luchador, se acaba muy pronto, porque lo primero que saben hacer (Porque eso es lo que quieren hacer) es volar, entonces se lesionan muy pronto. La preparación que teníamos, era recia, pero a la vez, nos permitió mantenernos durante muchos años. Yo por ejemplo tengo 33 años en los encordados y sí he tenido lesiones, pero aun me siento fuerte para subir con todo a un cuadrilátero. Y el luchador actual, en promedio dura como 7 o 6 nada más. Por eso les dicen luchadores al vapor.
¿Para usted quién fue su máximo ídolo?
América Salvaje: Para mí, mi ídolo e inspiración lo fue mi padre, quien lucho en su tiempo con el nombre de Jaguar Negro, en los tiempos de Rito Romero, posteriormente también lo fue América Salvaje y actualmente, mi ídolo soy yo mismo.
Y durante su carrera… ¿Quién ha sido su rival más duro?
América Salvaje: Yo creo que el rival más fuerte que he tenido durante toda mi carrera, lo fue el Sr. Perro Aguayo, porque era un tipo rudísimo y fiero, otro rival también lo fue Mil Mascaras, aunque no lo considero tan fuerte como al Perro y de ahí en fuera, los demás son rivales duros, pero no de temer.
¿Y su mejor pareja?
América Salvaje: Fueron tres, uno de ellos fue Karis, la Momia, el otro Lalo Mercado y también el Bello Greco, quienes no solamente sobre el ring, fueron buenos amigos, sino incluso abajo se dio una muy buena amistad del acual me siento orgulloso.
¿Qué le ha dado y qué le ha quitado la lucha libre?
América Salvaje: Me quitó a mi familia, porque a mis hijos no los pude ver crecer, la vida de un luchador implica no estar en los momentos más importantes de su vida y cuando ya son grandes, ellos hacen la suya y ya es muy difícil recuperar el tiempo perdido, pero la lucha libre a cambio me dio muchas satisfacciones, porque me permitió darles lo suficiente para que crecieran bien, con lo indispensable y labraran su propio futuro y además, me dio una trayectoria y el cariño de la gente, algo invaluable y que se lleva uno siempre en su corazón.
Se está recuperando la esencia de El Toreo de Cuatro Caminos, que ya fue demolido totalmente y la nostalgia por aquellas tardes de domingo está más presente que nunca… Usted fue parte de ello… ¿Qué le viene a la menoría?
América Salvaje: Primero que nada. Yo creo que nunca debió de haber quedado en el abandono, me hubiera gustado que se hubieran seguido haciendo funciones en ese coso, pero no tan espaciadas, sino más seguidas para que no fuera derrumbado. Pero qué se le va a hacer. En lo personal, yo te puedo decir que fue el lugar en dónde mi carrera se catapultó como la de muchos otros compañeros y es que el Toreo tenía una magia muy especial, que se transmitía con el público, era un local en el que se disfrutaba luchar, porque el público sabía hacernos ver lo que les gustaba y lo que no, ahí era lo de: Sí me aplauden, soy buen técnico, si me abuchean, es porque soy buen rudo. Se extrañará eso por mucho tiempo. No era el Toreo un inmueble más, era una fuente de trabajo y era la máxima casa del elemento independiente.
La cuestión de la lucha libre Tapatía… ¿En que momento está?
América Salvaje: No hay mucha exportación por así decirlo. Yo soy de Guadalajara Jalisco, sí fui alumno del Diablo Velasco y recuerdo perfectamente la época en que los luchadores de aquí tenían ese respeto por lo luchadores de otras partes. Cuando llegaban a la capital, los de allá los miraban con respeto y como rivales a vencer, pero últimamente ya no se ha dado eso. Yo al último luchador que he visto que así ha sido considerado lo fue Shocker y la verdad es que esa situación sí me da tristeza, porque los jóvenes ahora toman a la lucha libre como un Hobby. Yo les comentó que deben de pensar bien, sí quieren ser luchadores que ese respeto deben de inyectárselo en la sangre, para que rindan buenos frutos y también, a los que no quieren ser luchadores, que por lo menos practiquen algún deporte, pero que lo hagan a conciencia, porque eso los mantendrá activos y con buena salud.
Nos mencionó que ya planea su retiro, pero… ¿Habrá una nueva generación de América Salvaje?
América Salvaje: Definitivamente si, ya se está preparando y con el tiempo lo conocerán. Yo me dedicaré a mi negocio, al cual le he invertido bastante dinero y ahora estoy pensando invertirle más tiempo, pero no estaré alejado definitivamente de la lucha libre, pues seguiré dando clases a los jóvenes que realmente quieran hacer algo dentro de la lucha libre. Muchas Gracias A todos por seguirme la pista, pero recuerden: América Salvaje aun sigue aquí para lo que se les ofrezca.