Así COMO VA…

EL Dr. CLON ANALIZA A LOS VILLAMELONES DE LAS ARENAS

¿A que da derecho el pago por un boleto? ¿A realizar vandalismo dentro de un recinto y ser solapado?

Muchos casos han habido, en el que el luchador, suele ser agredido por algún cobarde aficionado que cree que pagar su boleto, no solo le da el derecho de divertirse, de gritar todo lo que guste y sobre todo de desahogar todo su estrés semanal, sino que además ir más allá de lo permitido, pues una mentada no es suficiente, tirar un golpe… Sí. Pero si el luchador, ya siendo agredido de esta manera, regresa el golpe entonces si, busca la manera de lincharlo y de ponerlo como un delincuente ante los ojos de los demás. Y pide justicia, misma que no será suficiente con una sanción por parte de las autoridades especializadas sino, de desquitarse con más y hasta rebajarse al nivel de… Linchar, aunque se oiga muy dramático el término.

Dentro de la historia de la lucha libre, sabemos que han existido rudos que con su quehacer luchistico sobre el cuadrilátero, han provocado que las masas quieran hacerlos pedazos, teniendo que ser protegidos por las autoridades hasta que todo vuelve a la calma, pero había un motivo que a final de cuentas, tampoco justifica la actitud del público pues saben a lo que van y saben que puede suceder esto. Pero cuando el aficionado ya va con el afán de desquitar sus frustraciones, va a tratar de desquitar las mismas de manera equivocada y ya con el afán de buscar pleito. Pondré un ejemplo reciente: En la Función realizada en Ecatepec para el Sr. Kato Kung Lee Los ánimos se calentaron cuando El Hijo de Cien Caras ingresó al final de la batalla a agredir a El Hijo del Santo y con el apoyo de Cien Caras Jr. dejaron humillado al continuador de la leyenda. Cosa que por lógica enardeció al presente que comenzó a vociferar maldiciones en contra de los rudos y lamentablemente, comenzaron a arrojar objetos a los luchadores. Un tonto aficionado, arrojó por la espalda un vaso con cerveza a Cien Caras Jr. quien trató de contestar la cobarde acción del tipo aquel, que con varios tragos encima gozaba como su familia, luchadores y organizadores impedían que el agredido le diera alcance.

Posteriormente, otro tipo llegó a la puerta que daba acceso a sanitarios y vestidores con la firme intención de agredir a los luchadores rudos y al serle negada la entrada, con todo el cinismo y señalando a un elemento de seguridad, que es luchador también, ¡Le Mentó La Madre!. Aquí aplica que para empezar, el luchador tuvo que haber sido más paciente y haber dejado a las autoridades correspondientes actuar conforme a la ley y no haber dado un golpe al rostro del individuo aquel. Sin embargo, ya con el motivo necesario, aquel tipo, junto a su familia buscaron la forma de que el luchador saliera a dar la cara por su accionar. Y así se hubiera hecho, pero cuando estos declararon que levantar un acta en las oficinas de la comisión para que el luchador fuera sancionado tajantemente dijeron: “¡No nos interesa una sanción, lo que queremos es Madrearlo!” ¿?¿?¿?¿?¿?

Y al final… ¿Saben cuando que se calmaron? ¡Cuando alguien les regaló una máscara…! ¡¿Hay Colmillo o no?! Aquí les pongo las fotos de los susodichos para que ya no les vendan cerveza porque es más… ¡Jamás supieron quien le había pegado al supuesto ofendido!

Yo les voy a recetar, tomarse de vez en cuando unas cucharadas de raciocinio y lucidez en ayunas para que amarré mejor

Dr. Clon.