Mi más sentido pésame para la familia de un gran maestro y sobre todo un gran amigo. Aunque estuve poco tiempo entrenando con Abismo Negro en el GYM Fortis, ubicado en la delegación Iztacalco en la calle de Santiago, no puedo dejar de agradecerle el que me haya pulido como luchador. Aun recuerdo sus consejos, el día que nos volvimos a encontrar en la Arena San Juan Pantitlan y me felicitó por haberme abierto paso en este deporte tan competitivo, recordamos el día en que había curado a mi compañero el Súper Loco de las quemaduras que había sufrido…
Perdón que ya no siga, pero recordar a un verdadero amigo y no poder haber estadoen su ultimo adiós, me duele mucho… Pero de todos modos, Andrés, aquí se te recordará siempre y no voy a decirte adiós, prefiero decirle hasta pronto profesor. Gracias por todos los conocimientos que depositaste en mí.