Siempre he cuestionado, que en la actualidad, quienes suben al cuadrilátero no se crean ni ellos mismos el personaje que están interpretando. Sí son rudos, salen pidiendo más aplausos que los técnicos y si son técnicos, suelen ser muy despectivos con el público y además, quieren ser una copia del luchador más popular en la actualidad. Hay muchos que incluso, copian los detalles de la máscara de ese personaje y no se diga de los movimientos.
Bobby Lee, me comentaba alguna vez que cuando el veía la transformación del Perro Aguayo, desde vestidores le tenía respeto, pues valga la redundancia, el Perro, se transformaba en un Perro. Con Scorpio Sr. Me pasó algo similar. Era un tipo que cuando lo veía salir al ring, me inspiraba miedo y no solo por su físico, si no por esa agresividad con que miraba al público y con la rudeza innata con que se abalanzaba en contra sus oponentes.
Y así podemos citar a otros más, que en su nombre ven el compromiso de reflejarle al público la originalidad de su personaje como: Súper Muñeco, Yack, Espectro, Kahos (Antonio Peña), Kato Kung Lee, Kung Fu, Cavernario Galindo, El Pandita, el desaparecido Transformers, y otros tantos más y que además, al momento de demostrar la buena escuela lo hacían y hasta de sobra, por lo que son reconocidos como gladiadores de alta escuela y ejemplos a seguir, aunque lamentablemente, no por las nuevas generaciones.
El nuevo luchador, no hace que el público les crea que lo son, pues se fijan más en la pose de galán y en como se verán sus equipos sobre el cuadrilátero, además de posar para la foto sumiendo la panza… (Je, je, je… Esto aplica hasta en su servidor), pero bueno… Sí de recordar a verdaderos personajes dentro de la lucha libre se trata, es obligado recordar a un personaje que el 21 de noviembre de 1972, hiciera su debut allá por rumbos de Tepito, el barrio popular, bravo y tradicional de nuestro México, D. F. Su carta de presentación era la de ser alumno destacado de El Matemático y acompañado de Popeye y el Doctor Z enfrentó a la tercia de rufianes integrada por la Mosca-(Conocido después como Lobo Rubio), el Comanche y Tony Salazar. La expectativa suficiente había causado el debutante personaje, pues ya se había publicitado la imagen de este gladiador que su vestimenta soltaba polvo sucio por haber dormido en la calle, que llegaba a lugar en que lucharía cargando su itacate con pasos arrastrados y su peculiar sombrero, sin olvidar por supuesto, los parches que remiendan su equipo, de diferentes colores y mal remendados.
Todo ello, contrastaba con el porte de atleta y la efectividad técnica sobre el cuadrilátero y muchos recuerdan el poder de sus golpes al pecho que después festejaba yendo a recostarse en las cuerdas, ante el regocijo de los presentes.
El Vagabundo, podría ser considerado como precursor del concepto Fantasía, pues era mucho lo que se hablaba acerca de su vida personal y que lo mostraban como un auténtico vagabundo, que dormía en las bancas de los parques de estar gran urbe y que no tenía casa y mucho menos familia. Y esa fama lo llevó a pisar las grandes empresas de aquel entonces. Sin contar por supuesto a la Empresa Mexicana de Lucha Libre, hoy conocida como CMLL, que no le dio entrada por tratarse de un personaje que era lo contrario a la seriedad que “siempre” ha caracterizado a la empresa fundada por el señor Salvador Lutteroth.
No se trataba de un luchador más que dependiera solamente de lo que su personaje proyectaba sobre el cuadrilátero, era un auténtico luchador que lo mismo sabía conectar vistosos topes y ejecutar fuertes castigos a sus rivales para conquistar la victoria cada noche. Y he aquí, más o menos lo que recordamos de sus triunfos:
Campeonato de Peso Medio de las Americas; Campeonato de Peso Medio del Caribe; Mascaras de: Magnum, El Infernal, Zorba el Griego, Rommel, Zafiro Blanco, Rubi, El Pistolero, Ku kux klan II y Ángel Anónimo. Las cabelleras de: Rubí, El Azteca y El Sureño.
Como pueden ver, no era un luchador del montón, era un atleta preparado y capacitado para alcanzar la proyección que ahora gozan muchos sin merecerlo, sin embargo, esto jamás se dio. Pero lejos de importarle, El Vagabundo, quien había adoptado ese mote porque en la infancia todo mundo le decía que era un “Vago”, mantenía su ascenso en el gusto popular con entrega en sus presentaciones y disciplina dentro del gimnasio.
Más de un cuarto de siglo fue lo que duró la presencia de este formidable personaje en los cuadriláteros, quienes pudieron enfrentarlo y lo recuerdan, no pueden evitar llevarse las manos al pecho y mencionar… “Sus machetazos eran armas letales”. Y cada día, su personaje parecía ser quien dominaba más a la persona que lo encarnaba, pues ya existía muy fuerte el rumos de que El Vagabundo se había convertido en eso y dormía en las calles, con el mismo equipo que utilizaba para luchar.
Muchos recuerdan que este atleta, se retiró después de muchos años de andar haciendo de las suyas en los encordados, justamente cuando la lucha libre cayó también en la baja laboral de los años 90. Momentos en los cuales, la lucha libre, después de haber vivido un bello resplandor dentro de la sociedad y la cultura de nuestro país, caía en un bache del cual se levantaría tarde o temprano, pero no se sabía en que momento se daría esa resurrección. Y regresó, aquel luchador a los encordados, realizando lo que mejor sabía hacer, luchar y hacerle creer a los aficionados que era realmente un tipo que vivía en las calles… Todo parecía estar bien pero de repente… ¡Se fue!
Dejo la Lucha sin decir adiós a nadie y ni siquiera a sus compañeros y de ahí, hasta hoy, comenzaron a surgir de manera no oficial, alguno que otro Vagabundo incluyendo a un junior, pero la verdad es que a esas copias, les queda, muy grande el nombre. Los rumores se desataron y algunos dicen que El Vagabundo falleció, pero no hay datos que lo confirmen, también se dice que se fue a radicar en provincia, pero no se sabe nada de su paradero y el más común, es que El Vagabundo, se convirtió en eso. En Un Vagabundo y quizás ya muchos se lo han topado por las calles de esta gran Urbe… Pero lo que sí sabemos con certeza, es que El Vagabundo es un personaje único y que será por muchos años, difícil de igualar.