Esta semana, analizaremos la situación que nos ha traído el virus de La Influenza Porcina que nada tiene que ver con el pancracio, pero que ha afectado a toda la gente e incluso a la relacionada con este deporte.
A partir del viernes 24 de abril todos los espectáculos masivos y privados se cancelaron en el D.F. y Estado de México, posteriormente se siguió esta medida a nivel nacional, suspendiéndose todas las funciones luchisticas en todo el país. Todo mundo, luchadores, empresarios, mascareros, dulceros, etc., etc. Están parados en sus actividades, y en estas fechas se había vislumbrado que se tendría mucho trabajo, para empezar por la fecha del día del niño, en escuelas, sindicatos, parques, mercados y hasta una Expo de Lucha Libre, que se tuvo que posponer para dos meses más. La economía de la mayoría de los mexicanos se verá mermada, por el motivo de que si no trabajan, por lógica no se gana el pan de cada día y en muchos casos, el luchador vive al día.
Es tiempo de meditar en todo lo que pasa por un virus, que ahora sabemos que tiene cura y que la mayoría de las defunciones fueron más que nada por descuidos de las mismas personas que pensaron que era una gripe normal y que para cuando recurrieron a un servicio medico, ya era demasiado tarde. Ya están las medidas necesarias para evitar el contagio y el medicamento también. Ya es cuestión de nosotros que no se llegue a convertir en una epidemia.
Mi receta para este aviso tan importante: Todos debemos tomar gotas de conciencia de que todo lo que pasa en nuestro planeta lo provocamos nosotros mismos y esto es un pequeño aviso Todavía hay tiempo para cambiar y cuidar nuestro mundo.