¡SANTA CACHUCHA… DAME EL PODER DE LA LUCHA!

El Enmascarado de Plata…

De: Vivian Mansour  Con Ilustraciones de Trino.

Por: El Guacarroker

La neta, luego nos salen con aquello de que los chamacos están bien viciados con aquello de los video juegos y la telera todo el día… Pero la culpa, la meritita culpa es de los jefes, que no los hacen leer ni de pura “casualida…” Porque ahora hasta los llevan a ver películas gabachas, dobladas en español. (Sin desmeritar el trabajo del doblaje) pero pues que gacho, porque a uno de chavo, nomás no entendía luego las movies, porque no leía rápido… ¡Que cruel es la Vidorria!

Pero, bueno, todo esto va con la intención de recomendarles un libro chio, chio, chio!!! Que para los aficionados a la lucha libre, no dejará de cerrarles el oclayo y se llama… ¡Ta, ta, ta, ta, ta, tan! ¿Ora? ¿Eso de donde salió?

¡¡¡El Enmascarado de Lata!!!

Y no es burla para la máxima leyenda… Me pongo de pie… Sino que se trata de un libro enfocado a los chamacos netamente, que con las ilustraciones chidas del irreverente Trino, nos transporta aquellas anécdotas que usualmente nos han relatado en su time, los llamados “Yuniors” de cuando no podían revelar que eran hijos de los luchadores famosos, por lo que no podían presumir con sus cuates que ellos sí eran: “Hijos del Papá…”

Al chamaco protagonista, le sucede lo que a casi todos nos llega a pasar siendo escuincles y es el rechazo de los demás y por si fuera poco, estar enamorado de la niña más bonita de la school…

Sus gandallas compañeros, le dicen que lo dejarán en paz sí les lleva la tapa de su famoso jefe, cuyo nombre de batalla… Obviamente es el que da título al cuento, pero lo que son las cosas, al parecer, solamente debe de ser una sola máscara la que un súper héroe puede portar y ahí comienza una emocionante historia que a los chamacos, amantes de la lectura… Sí es que los hay… los pondrá al tiro y bien entrados en la historia, pues el desenlace será totalmente inesperado. Ahí chéquenlo y a ver que les parece…Porque ni piensen que yo les voy a contar el final…

Solo les diré:

 

¡SANTA CACHUCHA… DAME EL PODER DE LA LUCHA!

 

 

Por cierto, la editorial es: Fondo de Cultura Económica