ARTURO CASCO…UNA FIERA QUE AUN RUGE…

Por: Huganster 999.

La evocación del nombre del aguerrido Poblano: La Fiera, es remontarnos a los años 80,  a la antigua EMLL, a los duelos clásicos entre rudos de la misma empresa y en contra de los gladiadores de la extinta UWA. Es recordar sus incursiones  por el Japón, su inolvidable calzoncillo rojo, sus chamarras con agujeros, su pasada por la tercera cuerda y sobre todo, que jamás se limitaba para enfrentar a sus rivales, aunque estos fueran de mayor tonelaje o jerarquía. Arturo Casco, La Fiera, un pilar entre los aguerridos coliseinos. 

Esto es solo un pedacito de su historia, narrada por el mismo:

¿Como nace el mote de la fiera? 

Cuando estaba muy pequeño, mi familia salió de paseo pero sin mí, porque mi padre me tenia castigado y decidió encerrarme. Cuando ellos regresaron, encontraron los vidrios rotos de la casa y todo el calzado afuera, lo había hecho yo ante mi descontento y al entrar, mi padre exclamo: ¡Este niño es una fiera! De ahí se me quedo el mote… Siempre fui la fiera. 

A lo largo de su carrera, usted se desempeño en ambos bandos, ¿Cual le gusto más? 

Yo era un rudo natural, me a la otra esquina solo para probar y me gusto, pero también hice muchos enemigos. En si, me gustaban ambos bandos y ambos estilos los dominaba, solo que del lado técnico es bien bonito sentirse apapachado por la gente.

¿Que recuerdos le trae la Tercia de Los Chacales, con Mocho Cota y con Sangre Chicana? 

Hicimos una época extraordinaria y muy difícil de Olvidar, había gente que nos cobijaba a pesar de ser rudos. El Mocho Cota, era bien enojon, siempre salía espantando a los niños y Sangre se encaraba con la gente a mas no poder. En el mismo Toreo ganamos muchos adeptos cuando eran palabras mayores irse a meter a la cueva de los independientes. Dábamos luchas muy violentas pero en la siguiente función, podíamos dar una lucha de puras llaves. Al paso del tiempo con el mismo Sangre Chicana, sostuve una rivalidad muy peligrosa…¡Como olvidar el día en que luchando, me encontraba colgado de la ceja del ring y hasta ahí llego mi enemigo a reventarme un envase lleno de refresco… ¡Que luchas tan violentas!

Platíquenos de sus luchas en contra de Black Magic: 

Ese ingles era una enciclopedia de llaves, venia de la escuela olímpica de Karl Gotch, ¡imagínate! De repente dábamos una lucha a ras de lona y al otro día nos bañábamos en sangre. Creo que ambos aprendimos de cada uno lo mejor. Trabaje con el en muchas plazas del país y le enseñe a meterse al ritmo de la lucha mexicana. 

¿Por qué se aleja del CMLL y se incorpora a AAA? 

La empresa me dio las gracias y me fui a Cd. Juárez, allá me localiza Antonio Peña y me explica los planes para incorporarme y acepte porque me agradó lo que me dijo. 

Usted fue maestro de uno de los Tiger Mask… ¿De cual de ellos?

Así es, mira tanto como maestro quizás no, pero si lo pulí bastante y fue al recientemente fallecido: el buen Mitsuharu Misawa. Recuerdo que la empresa nos puso a trabajar juntos a tres japoneses entre los que se encontraba él, a ambos nos programaban en varias plazas y había que hacer la chamba con ellos para que se fueran soltando, eran como un diamante en bruto que había que pulir y digo diamante, porque en verdad eran muy buenos gladiadores con un respeto y amor hacia su profesión y eso se reflejaba sobre el ring. Su reciente partida me conmovió mucho, aunque realmente creo que se fue feliz, porque lo hizo luchando, como a muchos de nosotros nos gustaría hacerlo. Descanse en Paz. 

¿Que tal su época con los Consagrados en AAA? 

¡Hijole! Fue bastante bonita, era como una maquina del tiempo, porque eran mis compañeros de hace muchos años Sangre Chicana, Pirata Morgan, El Brazo… Ya nos conocíamos y pusimos a sufrir a más de tres. 

Sus duelos en contra de Daniel López el Satánico eran muy emocionates, ¿Cómo los recuerda usted? 

Contra el Sata, considero que di unas luchotas. El era un rudo muy técnico, de repente, no se le notaba la rudeza y llaveaba como el mejor y a la siguiente caída te bañaba en sangre, Un rudo natural y muy sanguinario. 

Usted fue el creador de la llamada patada falsa, ¿Esa como la invento? 

Pues trataba de innovar, recuerdo que tiraba la patada buscando que el oponente me agarrara la pierna y cuando sentía en sus manos, esa pierna que me sostenía, la usaba de apoyo para conectarlo con la otra pierna, algunos compañeros me decían que así los iba a dejar sordos.

Platíquenos de su rivalidad con el Faraón: 

¡Ufff...! El rudo de los ojos verdes, ¡Era buenísimo! Con el paso algo muy chistoso, ya que después de darnos en la maceta en una rivalidad muy marcada, al final de esta nos hicimos muy buenos amigos. Tengo una anécdota muy chistosa. En una ocasión, luchando en la México junto al Egipcio y el Faraón, teníamos enfrente a Los Infernales: M-S-1, Espectro Jr. Y Satánico. Mis enemigos me cargaron para aventarme  por encima de la tercera cuerda y ellos, en vez de cacharme se hicieron a  un lado y ya cuando me vieron en el suelo, se dejaron caer y me dijeron: Es en solidaridad contigo. 

¿Que tal los choques contra los gladiadores de la UWA? 

Esas eran cachetinas en serio. Recuerdo mi primera lucha ahí que fue en contra de los Misioneros de la Muerte, ni siquiera conocía el Toreo  y al subir al ring, era como un monstruo que te quería devorar, alguna vez, también le dispute ahí mismo el campeonato mundial de peso medio a Súper Astro, ha quien por cierto el mando un gran saludo. Los duelos contra la gente del Toreo eran por la supremacía y a visita reciproca, eran como los duelos contra los infernales o ellos o nosotros. 

¿Por qué nunca se enmascaró? 

Curiosa pregunta, fíjate que al principio de mi carrera, sí use mascara y eso era para que no se dieran cuenta de mi edad, ya que como la mayoría de mis compañeros, empezamos a escondidas. Me llamaba: Black Phanter, pero algunas personas si se daban cuenta y gritaban: ¡Bajen al niño Phanter! Ese era yo y quizás andaba por los 15 años, ya como La Fiera, nunca use tapa. 

Usted viajo por el mundo dejando todo atrás… ¿No extrañaba a la familia, a su país?

Siendo honesto, nunca fui muy apegado a mi familia. Me encantaba andar de pata de perro. Una ocasión, en una gira en diciembre por Monterrey,  me tocó compartir cuarto de hotel con Black Magic y le dije: Oye, hay que hacer algo para cenar en esta época de Noche Buena y me contesto que era un día normal, y eso mismo me dijo el día de su cumpleaños, que los mexicanos éramos muy fiesteros y vaya que lo somos. Y como que se me quedó muy grabado eso.
 

Sus lesiones, ¿Que significaban para usted? ¿Como las tomaba? 

Parecerá muy raro pero ¿Sabes? A mi me daba gusto sentir ese dolor de las lesiones y ver las cicatrices porque son huellas de las batallas que quedan para la eternidad. Una ocasión me pusieron un tornillo en un hombro y los compañeros me decían que deberían de ponérmelo en la cabeza. Me emocionaba estar en el quirófano. En una ocasión, me estaban operando,  desperté y le di un puñetazo al doctor. Una de mis lesiones mas duras, fue luchando contra Pablo Fuentes M-S-1, me receto un antebrazazo o como le llaman ahora: Una soga al cuello, luchando en la Pista Revolución y la lona estaba media rasposa, después del impacto, mi brazo quedo atrás y mi cuerpo adelante. En otra ocasión, se me desprendió el cuero cabelludo cortesía de Love Machine (Q.E.P.D.), en otra, con el Espectro Jr., le tire un tope que lo zambutí debajo de la primera hilera de asientos, pero al caer, se me rompió el tobillo en dos. Tuve lesiones serias, pero las disfrutaba nunca me deje vencer.

Con Bestia Salvaje nos dábamos machetazos hasta abrirnos el pecho nos encantaba. 

Platíquenos de su plancha sapito 

A mi desde pequeño siempre me gustaron los clavados, crecí en el deporte. En una lucha, me pusieron a un contrincante en medio ring para plancharlo y yo le dije a mi compañero de bando que me lo alejara mas, brinque, me encogí como si fuera a tirarme un clavado y le caí, después la fui perfeccionando y hubo una época que casi, casi atravesaba todo el ring de lado a lado, la utilizaba mucho para finiquitar a mis oponentes. 

Y la salida de bandera por encima de la tercera cuerda 

A la par de los clavados, en mi casa siempre había un botador y me la pasaba brincando, brinque y brinque me enseñe a moverme en el aire, me la pasaba sobre entrenándome y este movimiento lo traía desde los inicios de mi carrera 

Usted a Lizmark, le quito el titulo mundial welter en la México, ¿Cómo se sintió al lograrlo?

Lizmark era ya toda una promesa, era una gran estrella y un hueso duro de roer. El ídolo de ese entonces y se metía y se posesionaba tanto en su personaje que era a veces muy difícil ganarle, esa victoria me empezó a catapultar a otros planos y me dejó muy satisfecho.

 

Se decía en ese entonces que el Puma Jerry Estrada le copiaba su estilo ¿Es cierto?

 

El decía que no, pero si lo hacia y nos dábamos duro. Alguna vez, bajamos de luchar y nos pegamos en vestidores, de ahí nos separaron los compañeros y cada quien jalo por su lado. Pero el problema era que compartíamos un cuarto para dormir y al llegar a la casa nos volvimos a trompear, pero hay no había quien nos detuviera, eran las cosas mágicas de la lucha libre, El Jerry era del Norte, muy entron pero tenia que respetar las jerarquías. 

¿Que sentía al ver a su padre: El Hércules Poblano luchar? 

Pues bien bonito, porque lo vi. Desde chiquitito siempre andaba con el, llegaban luchadores como Estrella Blanca y Zeus, mi papa y otros mas. Se iban en caravana en el auto de mi papa y yo con ellos, era como el Office boy… Voy por las tortas, los refrescos, las cheves y todo eso. Desde que tengo uso de razón, sabía que quería ser como mi papa, nací en la lucha libre y siempre quise dedicarme a esto. 

Además de Japón, ¿A que otros lugares viajó? 

Aparte de Japón, en donde milite con las Tres empresas mas grandes, iniciando con la de Giant Baba, después la que se llamaba War y finalice en la de Antonio Inoki: La New Japan. con esta ultima, en alguna ocasión tuvimos  una gira de 1 mes sin parar presentándonos a luchar diario. Era bonito regresar llenos de billetes, la verdad. También viaje a Centroamérica, Filipinas, Panamá, Costa Rica y otros lugares mas. 

¿Alguna vez lloró en un ring?

Si claro; ¿Y sabes quien fue el que me hizo llorar? El Cobarde, Miguel Ángel. Me lo pusieron en una gira para que me calara y en una de esas luchas me gano la primera caída y en la segunda no me dejo hacer nada, me metía una llave tras otra y me deje ganar, no podía hacer nada, me amarraba y me amarraba, cuando baje de luchar lloré y en el pasillo me esperaba Américo Roca y me dijo: No te preocupes, así es esto, así es el viejo. Ya en vestidores fui y enfrente a El Cobarde, quien nunca perdió la ecuanimidad y solo me dijo: ¡Vete a bañar, ándale! Con el paso del tiempo, entendí que esto es  una ruleta y algunos añitos después, en La San Juan Pantitlan, me dijeron: Ahí te encargamos al Vampiro Canadiense, que recién había llegado a la empresa, y bueno creo que le di el repason de su vida. 

¿Le gustaba la sangre?

Me enardecía, me prendía, les hincaba mi colmillo en la frente y me encantaba llenarme el buche con la sangre de mis adversarios y escupirla. Eso se lo vi por primera vez al gran Solitario. 

¿Se quedó con ganas de algún duelo? 

Si como no, con el Solitario, tuvimos duelos en parejas y en relevos australianos, pero jamás un mano a mano, el también lo quería hasta que un promotor de Laredo monto la lucha, pero jamás se llevo a cabo, el falleció días antes. 

¿Alguna vez algún contrincante le provocó temor para enfrentarlo?
 

Claro mentiría si te dijera que no.  El Ángel Blanco, en una lucha en Monterrey que precisamente era mi primer duelo contra él. Recuerdo que se iba a asomar a mi vestidor y se reía, se carcajeaba y decía: ¿Esa es la Fiera?, Si, sentí  feo. Pero ya en el ring, pidió luchar conmigo y después me felicitó,  

¿Recuerda algún momento triste? 

Si claro, lo de Oro. Sentí muy feo porque alguna vez, luchando en Guadalajara, se me acerco un chavito y me dijo: Oye, llévame a México a luchar y yo le dije no como crees te falta mucho. Era el hijo del Calavera: Oro. Después, con el paso de los años entre a cambiarme a vestidores y se me acerco un luchador que había subido una antes que yo se quito la tapa y me dijo: Hola, ¿No te acuerdas de mí? Era él, ya como Oro. El día de la lucha, en la que falleció, en vestidores, el Brazo de Plata le dijo atiéndete ese golpe de la pierna, lo demás ya lo saben… Son de esos momentos que no quisieras vivir, sabes como subes pero no sabes como bajas. 

¿A que se dedica actualmente? 

Me dedico completamente a estar con mi hija, a disfrutarla, tengo un negocio y estoy tranquilo con la familia, de la lucha libre llevo año y medio sin luchar. 

En últimas fechas se han realizado funciones con el tema de la evocación de las luchas de la EMLL Vs, UWA, algunas bajo la promoción de UWE-Legend y ahora Luchas 2000 en su noveno aniversario hará su versión en la Arena Coliseo ¿No le gustaría participar? 

Si claro me encantaría, estoy a la orden y mas después de ver a los compañeros que estarán presentes. Sentir de nuevo esa adrenalina, cuando entras a los vestidores, la emoción de subir al ring volver a ver a la gente como gritan, si se me invitase, con gusto acepto. Por lo pronto le mando un enorme saludo a todos los lectores y aficionados que aun se acuerdan de este servidor… Porque la Fiera, ¡Aun ruge! Desde Puebla.