HUMILDAD Y SENCILLEZ, LA LLAVE DEL ÉXITO DE UN LUCHADOR
Por: Mork
Mork llamando a Orson… Contéstame Orson… Mork llamando a Orson… Contéstame Orson…
En todo este tiempo que he tenido oportunidad de asistir a las luchas y convivir con algunos luchadores he constatado el cambio que algunos de los gladiadores han experimentado conforme pasa el tiempo y se hacen más conocidos. Como que es “normal” el que al ser ya “estrellas de su localidad” pierdan el piso y se sientan “ídolos” aún más que las verdaderas estrellas y se nieguen a dar autógrafos y tomarse fotos.
El pasado 17 de julio del presente año fui invitado por los dirigentes de la ULI (Unión de Luchadores Independientes) para presenciar una firma de autógrafos y convivencia de los gladiadores de esta empresa con la gente que asistiera a comprar en la tienda departamental “Waldo’s” ubicada en la Vía José López Portillo sin número, San Lorenzo en Coacalco (y no es publicidad gratuita… ahí estuvieron… ¡Ah, ah, ah!); ese día los luchadores (el As de Oros, Demonio Baltasar, Perro de Guerra y Coraje) invitaban a los transeúntes a entrar a la tienda y convivir con ellos, entregaron publicidad de dicho local y convivieron con la gente en un tiempo de dos horas sin que esto generara un costo para el negocio, al final se tomaron fotografías con el personal que labora en “Waldo’s” y con la gente que así lo solicitase, demostrando que no por ser luchadores reconocidos por la comunidad sean dioses inalcanzables sino personas comunes y corrientes como cualquiera de nosotros.
Eso me recordó a algunos elementos locales que se han negado en ocasiones a dar un autógrafo o a tomarse una foto con los aficionados, cosa que me parece de mal gusto por el hecho de que aún les falta mucho para darse ese valor (por cierto muy chafa) de superestrellas, incluso los que realmente tienen este nivel se ven pésimos al hacer esto.
Por platicas con los aficionados he conocido sus puntos de vista y ellos consideran que un verdadero ídolo no solo es el que tiene buena técnica y su desarrollo sobre el ring es excepcional, sino también quien se da un tiempo para atender a los aficionados, que esos son realmente los que la gente los encumbra como verdaderas estrellas del pancracio nacional.
No es agradable para la gente acercarse a un luchador a pedirle un autógrafo o regalarle algún detalle y ser rechazados por ellos; un ejemplo de esto es cuando un aficionado va por primera vez a las luchas y desea el autógrafo del “Pato Salvaje” y el plumífero se larga sin ‘pelar a nadie, entonces el aficionado se lleva una pésima imagen no solo del luchador sino de todos los elementos y de la lucha libre en general y nunca regresa y a sus amistades los convence de que es un deporte “para nacos”.
Desgraciadamente esta situación no sólo se da en arenas chicas sino también en las grandes y con gladiadores de renombre, como los luchadores que tienen sus productos oficiales y se niegan a firmar un articulo “pirata” eh incluso lo rompen o lo recogen y no lo regresan, el caso contrario es el de los gladiadores que tienen el tiempo de atender a sus fans y firmarles y tomarse fotos con ellos, ejemplos de sencillez son: Atlantis, Satánico, Dr. Wagner y Blue Panther quienes se quedan a firmar todo lo que les pidan (incluidos los productos “piratas”) y no se retiran hasta no haber atendido a la última persona.
¿A qué se debe que los luchadores al irse dando a conocer más pierdan esa sencillez que los caracterizó en sus inicios? ¿Perder el piso e salgo normal? ¿Acaso no se deben a sus fans? Situaciones como las antes señaladas son las que afectan realmente a la lucha libre y a todos los que dependen de ella (gladiadores, mascareros, etc.) pues si la gente no asiste a las arenas o no solicitan a tal o cual luchador empieza a generarse una crisis laboral y económica para todos los que viven de este deporte, pero los egos y presunciones nublan a los luchadores que solo al subirse en un tabique se marean.
También tenemos los casos de luchadores que solo atienden a la gente de su predilección, como por ejemplo los que atienden a esa muchacha bonita, de buen cuerpo y hasta se van con ella al termino de una función e ignoran a la chaparrita, gordita de lentes que les pedía su autógrafo, aquí ya van implicadas otras características, pero al final llegamos a la misma conclusión… ¡No hay humildad!
Recomiendo a los aficionados que hayan recibido una grosería así de algún luchador (sin importar niveles ni nombres) que mejor ya no les hagan caso y los ignoren, acérquense a quienes si los atiendan y que demuestren que ante todo son seres humanos y dejen a los “idolitos de papel” en sus pedestales de egolatría que tarde o temprano caerán y les volverán a pedir su atención… sino me creen, al tiempo…
Este es Mork despidiéndose… hasta aquí llegue por hoy… ¡No fotos ni autógrafos por favor!... ¡Ah, ah, ah!... Nanu, nanu…