ASÍ NACIÓ EL FMLL

                                    1 er.  F M L L

Un Festival que parecía un sueño… 

pOr: eL mIkTlAn

Sentado, movía con la cuchara el azúcar en su café, del que brotaba vapor con aroma duce amargo, que motivaba a que yo también pidiera uno… ¡Para Hombre! Y para los que El Pandita, se pinta solo. Con el rostro agotado, pero con la mirada brillosa, como de quien se sabe exitoso, Juan Cabral comentaba que todo iba bien, que todo debía de salir bien, porque se trataría de un evento que provocaría mucho desconcierto en aquellos que pensaban tener el control de la lucha libre en sus manos y gran expectativa en aquellos que creían haber visto todo. Yo miraba los carteles ya confirmados y de entrada, me parecía muy atinado la selección de los mismos, en los cuales, al ser un evento independiente, no destacaban los nombres de aquellos que piensan que por su nombre, se merecen un trato diferente al de otra estrella que se ha ganado a pulso su lugar estelar y que con todo y eso, seguía partiéndose el alma cada día para no perder ese lugar, ante la estrellitis absurda e innecesaria que le hace competencia y muchas veces, hasta lo deja sin trabajo. 

Solo una empresa, de las fuertes, estaba programada, la otra, alegando que no le veía sentido y pensando que ese evento no le haría sombra, no aparecía en los tres carteles y además, ya se respiraba la amenaza de que vetarían a cualquiera de sus elementos que se prestara a asistir a dicho evento. 

Pero Cabral, un hombre joven, pero con basta experiencia en lo que a lucha libre se refiere, ya tenía sus ases bajo la manga y me decía: Sí quienes van a patrocinar todo eso, confían en mí… es porque yo no fallo… Y tenía razón. No era soberbia… Era razón. 

Debo de ser sincero, algunos nombres, de los carteles, me parecieron de más, como que se les estaba dando demasiado, cuando a veces, no pasaban de primeras o segundas luchas y en otros casos, su tiempo, el mejor, ya había quedado atrás… Pero que equivocado estaba, porque sin querer, ya estaba despierta en mí, esa ansiedad por ver que pasaría y la respuesta del público. Vi a un Pandita muy feliz, cosa que no es rara en Juárez, pero más lo estaba porque participaría dentro del mismo y quien sabe, tal vez con eso regresaría en plan grande a la actividad luchistica y por fortuna, estaba contemplado para tener una serie de participaciones especiales dentro de las clínicas que se realizarían dentro de esos tres días… Porque no serían solamente funciones de lucha libre… Era un Festival, uno de tantos que El Estado de Jalisco promovía para atraer más turismo a su estado y por supuesto, a nuestro país. 

Como verán… Tendría que ser algo grande y sorprendente y Juan Cabral, lo tenía ya todo en su mente trazado, solo afinaba detalles sobre la marcha y aunque, con el paso de los días, todo se iba destapando y las criticas le llovían… Todo seguiría conforme a lo planeado… Y solo habría que confiar en que nada pudiese estropearlo… 

                                                                                                           Continuará…