Todos los que vimos luchar al Señor de Acapulco, nos deleitábamos con la clase y la presencia del Geniecillo Azul, un hombre que con tan solo dirigirse a una esquina, pronosticaba emoción y nos prevenía sin palabras de que algún vuelo vendría y ese vuelo era de lo mejor de la noche con toda seguridad sin pasar por alto su estilo y técnica que lo llevó a ser considerado como estrella indispensable de los carteles de la Empresa Mexicana de Lucha Libre (Hoy CMLL).
Pero el tiempo pasa y las lesiones se acumulan, Lizmark comenzó una campaña de despedida por diferentes plazas de la república y aunque la nostalgia lo invade cada que se le toca ese tema accedió a platicar con El Pancracio, de estos y otros momentos de su carrera. Señor, ¿Cómo ha Estado?
“Antes que nada, quiero mandar un enorme saludo a todos los lectores de El Pancracio y aun estoy por acá, aunque no al mismo ritmo que yo quisiera y es por eso, que como mencionas, he pensado mucho en la afición y es así, que con muchas lesiones acuestas estoy despidiéndome de los encordados oficialmente y agradeciéndole a la afición por todo su cariño y apoyo brindado a un servidor. No quiero causar lastima cuando me vean subir a un cuadrilátero, la rodilla es la que mas problemas me ha dado y aunque no soy muy viejo, tampoco soy ya un jovencito que pueda tener esperanzas de dar más, así que lo poco que puedo dar en estos momentos, serán para decir adiós.”
Al irse, estoy seguro de que quedan muchas batallas que le dejaron huella profunda, por haber ganado o hasta perdido, pero de todas las rivalidades que tuvo, ¿Hubo alguna que le faltara finiquitar?
“Por supuesto que las hubo, pero muchas de ellas no fueron por mí, sino que muchos de los que me buscaba primero, al responderles y ver que no les sería fácil ganarme, se echaban para a tras, como los Hermanos Dinamita, quienes tuvieron miedo de apostarme sus mascaras. Aunque no fueron tantas, porque casi todas las concluí, aunque debo de aclarar, que no todas debían de concluir en lucha de apuesta, pero sí de campeonato, como con Satánico, aunque también lo llegué a rapar y con LA Park, que fue un hombre que me acorraló por el campeonato semicompleto nacional, pues consideraba que arrebatármelo, le daría el empujón definitivo al estrellato.
Y Fue así… Eso lo sabemos…
Pues yo solo puse de mi parte, el siempre es muy entrón y supe responderle, ahora es toda una estrella y me da gusto cuando reconoce en mi a uno de sus más difíciles rivales, hace poco nos enfrentamos en Tlalnepantla y ha madurado mucho como luchador, mis respetos para él, lo felicito.
Japón fue de los países que supo de su calidad entre otros países…
Sí por supuesto, en Japón gané un Torneo que solamente Mil Mascaras había sido el único en haberlo hecho desde 1976 y yo gane ese mismo torneo en la edición de 1984 en la All Japan. Ha Japón fui quince veces y la última fue en 1997 y he viajado a Centro y Sudamérica, Estados Unidos y Canadá.
Lizmark es un nombre que debe de trascender, no por sí mismo, sino porque se lo ganó por muchos años, pero ahora ya sabemos que hay un Lizmark Jr., cuando también ya existe un Hijo de Lizmark, mismo que no es mal luchador, sino todo lo contrario, pero que definitivamente parece que se deslindó de lo que era el personaje, cambiando la indumentaria, el diseño de la mascara y que ahora incluso ya no porta, por cortesía de Blue Panther, y hasta se atrevió a abrazar la esquina de la rudeza. ¿Qué podemos esperar ahora de su nuevo Junior? ¿El está consciente de lo trascendente y la gran responsabilidad que carga ahora con su nombre?
“Pues, El Hijo de Lizmark es un muchacho aun muy joven que quiso hacer algo diferente y que es buen luchador, pero desde que comenzó a tatuarse, dio muestras de que quería verse diferente y está en su derecho, es muy rebelde y decidió hacer su propia historia, a su manera, pero a mi no me gustó que modificara tanto el equipo, los colores y todo eso, porque es un equipo que defendí muchos años y que la gente lo tiene bien identificado, pero bueno, las cosas son así, el sigue contando con mi cariño y mi apoyo, pero sabrá solamente él que es lo que quiere de la lucha libre y como. Con Lizmark Jr., espero que la situación sea diferente, ahorita está bajo de peso, que fue el mismo problema que yo tuve al inicio de mi carrera, pero esta llevando una alimentación especial y trabajando en el gimnasio, yo lo estoy preparando y le estoy mostrando como hacer los lances y castigos como yo los hacía para que tenga un estilo similar al mío y poco a poco,, vaya desarrollando el propio. Ya lo verán muy pronto y con el equipo tradicional en color azul y plateado.”
¿Ha pensado en impartir clases de lucha libre y así no estar del todo alejado?
Fíjate que sí e incluso me han propuesto que lo haga fuera del país, en Nueva York, Japón y otros lugares. Y hasta por parte del ejército mexicano. Y sí ha habido gente que me ha buscado para dar clases de lucha en algún Gimnasio, pero todo depende de que podamos llegar a un buen arreglo y entonces ya les estaré avisando a todos ustedes para que vayan a entrenar conmigo.
Para culminar con su gira de despedida… ¿Ha pensado en algún escenario en especial?
Pues definitivamente tendría que ser en Acapulco, en donde nació Lizmark, ante su gente y de ser posible, pues me gustaría también que fuera en La Arena México, no sé sí desearía tener enfrente a alguién especial en especial, yo no soy de los que suele escoger rivales, al que me pongan.
¿Qué más le dice a quienes los hemos admirado por muchos años?
Les doy todo mi agradecimiento por todo el apoyo que me dieron y los ánimos que me inyectaban en cada encuentro para salir adelante. Llegó el momento en que yo diga adiós y son las lesiones las que me piden el retiro, sé que no me verán como estaban acostumbrados en mis próximas presentaciones, pero daré mi resto para que se queden con un grato recuerdo de un servidor. Muchas Gracias a El Pancracio por esta entrevista y permitirme acercarme de nuevo a los aficionados y lectores a quienes les mando un enorme abrazo.