Mork llamando a Orson… contéstame Orson… Mork llamando a Orson… contéstame Orson…
Después de un periodo en dónde la flojera estuvo a todo lo que daba y que aun no he podido digerir completamente el pavo navideño ni quitarme toda la flojera que aún me agobia, empecé a cavilar sobre todo lo vivido el año pasado (y recordando que cuando cumplí tres añejos en esta chirringolera revista no mencioné na de na) decidí remontarme en el pasado (sin ningún tipo de máquina del tiempo) y revivir aquellos momentos ya idos del 2009, acompáñame viejo Orson en este viaje mágico y misterioso.
Iniciaba enero con cierta frustración pues en lugar de festejar el primer aniversario de reseñas en la Arena Coliseo Coacalco (PROLLM) nos encontramos con que dicha arena cerró sus puertas a “El Pancracio” (a menos que pagáramos la entrada al recinto pues ya no nos darían el pase de prensa), quizá porque pensaron que al tener su propia página oficial ya no nos necesitaban… bueno… una persona fue la que nos dijo porque Don Marcos Contreras “El Justiciero” nunca mencionó nada; de cualquier forma me retiré agradecido por todo el tiempo que nos permitieron reseñar sus funciones y deseándoles la mejor de las suertes a todos los que hacen posible que exista esa arena.
El periodo que estuve sin reseñar no fue tan largo pues al poco tiempo ya estaba dentro de la Arena La Laguna (ULI) trayendo los resultados de sus funciones; en esta arena nos daban un concepto distinto de lucha libre a la que ofrecían en PROLLM por lo que era novedoso y emocionante, incluso este Orkano fue invitado a una firma de autógrafos en una tienda departamental y hasta con un refresco y golosinas gratis salí de ahí.
Todo iba perfectamente pero mi tiempo en la ULI (y en Coacalco) también ya estaba contando, entonces abrí una convocatoria invitando a los lectores de esta chirringolera revista a participar en ella reseñando las funciones de la ULI con la entrada totalmente gratis (ya estaba todo negociado con los dirigentes de la empresa) y la posibilidad de ir a otras arenas a disfrutar y reseñar sus funciones, desgraciadamente las personas que hicieron su reseña de prueba no dieron el ancho y todo quedo congelado hasta que surja una persona verdaderamente comprometida con la lucha libre y con “El Pancracio”.
Agosto llegó y con este mes mi cambio de domicilio a Guadalajara en donde para sorpresa mía encontré rostros familiares de Coacalco que buscaban crecer profesionalmente y para ello decidieron entrenar en donde dicen los que saben, están los mejores maestros de este bello deporte, por lo que les deseo suerte y si no los menciono es para no traerles algún problema con sus antiguas empresas.
Adaptarme al estilo de vida de la Perla Tapatía me costo más de lo que yo pensaba pero ahora andamos como pez en el agua (no, no ando de borracho… ¡Mal pensados!) disfrutando la tranquilidad de este bello estado de la República Mexicana y desintoxicándome de la tensión que se vive en el Defectuoso. La lucha libre no estaba alejada de mi vida pues asistía a la Arena Coliseo de Guadalajara aunque no reseñaba sus funciones pues entraba como aficionado y como tal no se me permitía el acceso con cámaras fotográficas.
Para escribir mis artículos igual me costo trabajo, pues ahora no tenía una computadora ni una conexión que estuviera lista cuando yo la necesitara, pero al final conseguí administrar mi tiempo y seguí adelante, todo hubiera seguido así de no ser por una publicidad de lucha libre que encontré tirada en el suelo en donde invitaban al público en general a asistir a una función en viernes a la Arena Victoria (NWG), por lo que decidí asistir y me llevé una agradable sorpresa al ver un estilo de lucha más dinámico pues mientras que en la Coliseo su estilo es más clásico, en la Arena Victoria predomina lo aéreo y extremo, además de que al ser una arena chica tienes más contacto con los luchadores y puedes desde pedir un autógrafo y tomarte la foto hasta cotorrear con ellos.
Me gusto tanto el ambiente y la calidad de los elementos que decidí contactar con los organizadores de la arena, teniendo una respuesta favorable de parte de ellos e iniciando las reseñas (lamentablemente) después del fallecimiento de Don Roberto Paz, y que sus hijos en homenaje a este gran luchador cambiaron el nombre de la Arena Victoria a Arena Roberto Paz.
A inicios de Noviembre que es cuando yo festejo mi “morkiversario” en “El Pancracio” recibí la visita del latiguero oficial de esta chirringolera revista: el Dark Miktlan, el cual me informó del Segundo Festival Mundial de Lucha Libre y que afortunadamente me incluyó para realizar las reseñas.
Entonces… ¿Cómo fue para mí el 2009? Un año de muchos cambios y que fueron benéficos para mi; este 2010 espero sea mucho mejor aún a pesar de la crisis y el alza de precios e impuestos que nuestros “geniales” gobernantes tuvieron el gozo de recetarnos para “sacar al buey de la barranca”.
Este es Mork despidiéndose y deseándoles a todos los lectores de “El Pancracio” mucha salud para este año 2010 y que tochos podamos soportar y superar esta crisis y, finalmente, que nuestros “buenos deseos” para nuestros gobernantes les sean multiplicados por mil de parte de todo el pueblo mexicano… ¡He dicho!... Nanu, nanu…