Rocky Santana, un estandarte de la lucha libre recia y auténtica, quien recuperando su esencia de rudo, ha vuelto a hacer de las suyas en su casa: La Arena: Lic. Adolfo López Mateos y en las filas de Alianza Universal de Lucha Libre y no ha faltado quien ha buscado someter sus ganas de provocar el caos, no sólo dentro de las filas técnicas, sino también de la esquina ruda, pues las envidias que ha despertado por seguir siendo todo un consentido ante los ojos de su público y mucho más, que retomando la personalidad que en una etapa le diera tanto éxito a nivel internacional: La del Onita Mexicano, llamándose ahora: Onita Santana.
"La rudeza, es mi esencia y necesitaba este cambio, porque la mayor parte de mi carrera fue como rudo, por lo que decidí hacer un nuevo cambio en mi personalidad y esto se debe a que ya estaba teniendo algunas diferencias con unos compañeros, entre ellos Volador Jr., quién fue el primero que supo, lo que era la rudeza de Santana. Y no solo han sido los técnicos, pues los rudos, que se supone son mi apoyo, han buscado pleito, como mi eterno rival: Black Terry, Negro Navarro, Sepulturero y Sádico, pero para eso estoy, para servirles."
"Yo sé que todo mundo busca tumbar al monarca y aunque sé que no soy invencible, pero les va a costar trabajo. El papel de técnico me gustó en su momento, pero me gusta que la gente vea mi ser agresivo. El cariño de la gente se mantiene, aunque a veces, sus miradas parecen decirme lo contrario, pero al final, terminan por demostrarme su apoyo."
"El Papel del Onita Mexicano, era una copia de Atsushi Onita y fue por petición suya, pues nos parecíamos demasiado y en Japón así me pidieron que luchara y me convertí en un luchador muy extremo, pero en esta ocasión, siento que a mucha gente ya no le atrae tanto. Sólo utilizo la silla y no creo utilizar el fuego, las lámparas ni el alambre de púas, con la silla los haré sufrir."
Hace más de 10 años, en el año 2000, El Maestro Santana había anunciado su retiro, debido a una lesión en la cuarta y quinta vértebra lumbar, que lo tuvo un año completo sin poder luchar, pero no del todo alejado de la lucha libre, puesto que seguía impartiendo sus conocimientos con las nuevas generaciones. Por lo que anuncio en una especial función su retiro. Pero fue más el amor a este deporte y sobre todo, la voluntad, las que pudieron traer de vuelta su retorno a los encordados y hasta el día de hoy, se mantiene constante en los primeros planos como un reto a vencer para muchos jóvenes.
Me daba tristeza no poder hacer más en ese momento, yo era el maestro que estaba con la varita, dando indicaciones y llevando la clase desde afuera, pero fueron más mis ganas de volver, que cuando sentí, comencé a bajar de peso, pesaba arriba de 102 Kg. Y mis lesiones comenzaron a curarse. Por lo que Héctor Guzmán, al verme me decía: ¿Por qué no regresas? Y con su apoyo y el de muchos aficionados, es como regresé. El retiro definitivo aun no lo tengo calculado, pueden ser 2 años, diez años o menos… La verdad es que yo creo que muchos pensamos igual, cuando tomamos el gusto por la lucha libre desde pequeños, nos es muy difícil decir cuando acabará esto, porque a pesar de que es un deporte rudo, es un amor invaluable el que se le llega a tener y quizás cuando deje de luchar, me convierta en réferi o me dedique sólo a enseñar a nuevos elementos o coordine programas… No lo sé… Es difícil decirlo para mi y a la vez, me da un poco de miedo que el destino sea el que decida.
Muchas leyendas, con tal de que su legado continué sobre los cuadriláteros y al no tener un descendiente directo que guste de la profesión, ceden los derechos para que otra persona actue como su junior. En el caso del maestro Onita, ninguno de sus hijos varones abrazó esta profesión, pero al parecer sí lo hará su hija, la más pequeña, quien se llama: Onita, nombre puesto en honor al gran Atsushi Onita, luchador que sigue siendo admirado por Rocky.
Yo creo que en ese aspecto sí soy muy celoso, yo creo que al igual que Navarro y otros compañeros, sabemos lo que nos costó mantener vigente y en primeros planos nuestro nombre y sí no es a un hijo directo, no se lo daría a nadie. Mi hija, la más pequeña que se llama: Onita, es quien está entrenando en la arena Azteca Budokan con los hermanos Moreno y quizás sea ella quien continué con el legado de Santana.
Por ahora prefiero pensar en el presente y mi presente es mi futuro compromiso ante Robín Maravilla, quien se ha metido conmigo. No te voy a decir que es un mal elemento, es bueno, yo soy su maestro, pero no le gustó que cambiara de bando y desde vestidor comenzaron sus reclamos al saber que no estaría en su esquina y estos llegaron al cuadrilátero. Todo se resolverá este próximo miércoles 19 de diciembre, en donde nos jugaremos las cabelleras y no les prometo una lucha técnica, porque defenderé mi honor en esta que es mi casa. Como profesional, te puedo decir que no voy con la mentalidad de perder, siempre decidido a tener el gusto del bajar del ring con el gusto de ganar y aunque pierda, la gente podrá decir que vio una buena lucha y Robín podrá presumir que le gano a un joven viejo.
Después seguirá Volador Jr., porque fue el primero que tuvo diferencias con este servidor y eso no se me olivda.
Así que no lo olviden… Onita Santana los espera aquí, en su casa: La Arena López Mateos, de Tlalnepantla, Edo. De México, en donde no solo será la lucha de apuestas entre el y Robin, sino que regresará la jaula y caerá una máscara o una cabellera y sobre todo, volverán a ver al Onita Mexicano defender su honor.
No podiamos de dejar mostrarles al Onita, un luchador Japonés que en su momento innovó la lucha libre extrema... Y nuestro Rocky, nunca se quedó atrás...