Nuevamente, la muerte, ese misterio que rodea la vida humana desde el primer momento en que uno ve la luz, ha vuelto a dar un trágico golpe al mundo de la lucha libre y fue el pasado Martes 18 de Diciembre cuan al medio día, tomó de la mano a un hombre valiente y de gran fe en la vida, en su familia y en sus sueños.
Y fueron esos sueños, los que a la lucha libre y al municipio de Naucalpan trajeron grande beneficios que a su vez, le otorgaron su paso a la inmortalidad y por esa razón, se le llorará lo que se tenga que llorar y se le aplaudirá, por el resto de tiempo que a nosotros nos quede.
Nació un 20 de junio del año 1920 allá en la bella y airosa ciudad de Pachuca, Hidalgo, en dónde como cualquier niño inquieto, se la pasó bonito junto a sus papás: Don Casimiro y Doña Hermelinda y sus cinco hermanos, el ocupó el lugar número cuatro en ver la luz de la vida. Y fue desde pequeño, en que su familia le enseñó todo lo referente a los valores humanos, cosa que aprendió muy bien y que trasmitió a su familia, misma que llevó hasta el último día de su vida.
Aprendió desde pequeño lo que la vida le iba poniendo a su paso, aprendió oficios y artes plásticas, habilidades manuales como carpintería y al realizarlas, les ponía su propio toque de sensibilidad. Pero tampoco dejo su espíritu aventurero y deseaba saber mucho, de todo lo que podía saber y también, de lo que pudiera descubrir. A los 17 años trabajó en una mina a la que accidentalmente lo enviaron siendo menor de edad, eso no podía haber sido más que por equivocación, pero no protestó, aguantó y le hecho muchas ganas, pues su madre, que en ese entonces era Viuda, les predicaba con el ejemplo a no darse por vencidos ante los obstáculos que la vida ponía, pero más que nada, por sus ganas de saber más y su espíritu aventurero.
Las bromas para los novatos eran muy pesadas y por ende, decidió practicar deportes duros, como el boxeo y todo lo relacionado a la defensa personal y por supuesto, la lucha olímpica que después lo llevaría a la lucha libre. Desde los doce años, era admirador de Ciclón Veloz y era su ejemplo a seguir, llegando con el tiempo a ser campeón de los Juegos Deportivos Nacionales de la Revolución y de Lucha Olímpica de Pachuca. Posterior mente Debutaría como profesional bajo el nombre de: Caballero Verde.
Con el paso del tiempo, en 1947, trabajaba ya en la capital con un pariente suyo y al poco tiempo, se trajo a su familia pues para ese entonces, ya había unido su vida al corazón de Maria de la Luz Madrid, el amor de su vida. Comenzó a entrenar en la arena Coliseo en donde sus cualidades lo llevaron a obtener de inmediato buenas oportunidades y ya como: EL PIRATA, debuto en el año de 1953 contra “El Jaibo” García, saliendo con el brazo en alto. Este triunfo, lo llevó a tener un sitio privilegiado y ser elemento indispensable para las giras en el interior de la republica y en La Recién inaugurada Nueva Arena México. Y era un rudazo con un carisma inigualable mismo que le sirvió para ser tomado en cuenta para salir al extranjero.
El sur de Estados Unidos, Centro y Sudamérica, fueron escenarios en los que El Pirata Moreno dio de que hablar y a los que continuamente era solicitado para luchar. Un fotógrafo alemán, lo retrató al Pirata estando en Lima, Perú y ese retrato es el que ha inmortalizado su personalidad hasta el día de hoy.
Pero el Pirata, no solo se conformaba en ser un rudo terrible sobre el cuadrilátero, su lado humano lo mantenía siempre constante en ayudar a su prójimo y fue por el inicio de la década de los 60, cuando El Pirata, buscó realizar funciones de Lucha Libre en el Barrio de San Bartolo, en Naucalpan Edo.de México. Lugar al que había llegado a radicar junto a su familia. En aquellos días, Naucalpan era un sitio casi desconectado con la ciudad de México y una zona industrial en el que las familias laboraban toda la semana y en los fines de la misma, carecían de un lugar cercano para poder divertirse. Al menos, con las funciones de Lucha Libre lograba darles el desahogo a sus presiones, sin embargo, al darse cuenta de que habiendo muchas industrias cercanas, los accidentes, y en este caso los involucrados con fuego, podrían presentarse.
Uno de los sueños del Pirata era construir su propio local, que fuera más cómodo tanto para aficionados como luchadores, pero al mismo tiempo su voluntad por ayudar a los demás, lo llevó a la tarea de crear: El Primer Cuerpo de Bomberos para proteger a sus vecinos de una tragedia mayor. Con un grupo de voluntarios a su cargo y con el apoyo de un jefe de la Policía, no se le había presentado la oportunidad de demostrar que la unión hace la fuerza y un enorme incendio en la fábrica de Aglomerados de madera en Industrial Alce Blanco, fue sofocado por los valiente voluntarios, siendo este suceso, el que les redituara con el apoyo incondicional de muchos empresarios, quienes le otorgaron apoyo económico, para poder equipar de con herramientas y equipo más completo, esto llevó al Rudo luchador, a obtener el grado de comandante y hasta el final de sus días, como Mayor.
Para ese momento, había surgido la Arena KO Al Gusto, rentando un local en la calle de Isabel La Católica y Jardín, que estaba muy deteriorado y hacía mucho que no se le daba mantenimiento. Era un palenque de gallos, que por malos manejos, había dejado de funcionar. El Pirata, apoyado ya desde entonces por su familia y muchos amigos, comenzó a ver realizado su sueño de manejar un local propio (Aunque era rentado) y al ser un hombre conocido mucho en Naucalpan ya por su labor altruista, decidió dejar la rudeza y demostrar que también podía ser un gran técnico.
Un Domingo, 2 de diciembre de 1992, La arena KO Al Gusto, abría sus puertas, el nombre había sido una fusión por parte de la empresa chocolatera: Augusto y la revista de Box y lucha libre llamada KO. De ambos empresario y Editor, El Pirata había recibido apoyo incondicional para este proyecto. Y de ahí en adelante, la arena ofrecería semanalmente carteles que función tras función iba dando de que hablar en el ambiente luchistico y las súper estrellas del momento buscaban aparecer en ese local.
Teniendo tanto éxito, el dueño legal de aquel local, creyó que su derecho, le permitiría quedarse con el sueño de Adolfo Moreno y busco de la forma legal, perjudicar al Pirata, sin embargo, este fue más astuto y comenzó la construcción de La Arena Naucalpan, tal y como el la había soñado y recalcando en e diseño de la misma, que todos los que ahí entraran, podrían gozar de una gran comodidad
El día 21 de Diciembre de 1997, El Enmascarado de Plata, El Santo y El Príncipe de Seda, Huracán Ramírez, fungirían como padrinos de lujo para la inauguración triunfal de la arena que hoy conocemos como El Imperio de IWRG, el coso Naucalpense comenzó a ocupar su lugar privilegiado en la historia de la Lucha Libre, dando continuidad a lo iniciado con la Arena KO, que viera nacer a estrellas de gran calibre y que hoy, muchas de ellas son unas leyendas: Ánibal, Dos Caras, Villano III, Los Hermanos Casas, Pantera Y muchas, muchas más estrellas que en las páginas de la lucha libre han escrito acerca de su presencia con letras de oro.
Hoy la arena Naucalpan, está más que firme, los cimientos que El Pirata Moreno heredara en toda su familia, desde hijos y nietos, mantendrá sin lugar a dudas, siempre vivo el sueño que surgiera de la fantasía de un gran hombre, que hizo siempre lo que quiso, que actuó, escribió, pinto, trabajó, ayudo y sobre todo… Formo un pilar muy importante para el pancracio nacional y contribuyó, con su enorme grano de arena, para que nuestra lucha libre, fuera una de las mejores del mundo.
El destino, no permitió que celebrara en vida, el 30 aniversario de tan importante local, pues el 18 del presente, El Mayor Adolfo “El Pirata” Moreno Rocha, cerró sus ojos para navegar por aguas celestiales, pero de algo estamos seguros, aun hombre tan grande y valiente… Jamás se le podrá olvidar y La Arena Naucalpan, hoy conserva en sus pilares, el enorme espíritu y fortaleza del Mayor que nunca la dejará derrumbarse ni ser derrumbada.
EN PAZ DESCANSE EL MAYOR PIRATA MORENO.
YO SOLO ME PREGUNTO
Yo solo me pregunto: ¿Qué es La vida?
¿Qué hacemos en el Planeta? ¿Qué somos y de dónde venimos?
¿Cuál es nuestra meta y cuál nuestro destino?
Preguntas vanas que todos nos hemos hecho…
Pero si la vida es corta… ¿Lo sabemos?
Quizás es larga y tormentosa…
Quizá es bonita y satisfactoria;
¿Quién lo sabe si la muerte nos anula?
¿Qué es el mañana y que es el hoy?
Sí de todos modos moriremos,
Y del ayer nada recordaremos ¿O sí?
¿Qué es el cuerpo y qué es el espíritu?
¿A dónde vamos sin saberlo?
En la envoltura o en el fluido
¿Acaso algo recordaremos…?
¿Qué es la muerte, que cuando en vida muere, aparece la locura?
¿Qué es la mente, si la envoltura en vida pierde el recuerdo?